El grupo francés Louis Vuitton Moët Henessy (LVMH) vivió el viernes una jornada histórica, alcanzando ganancias de 30 por ciento.

Los inversionistas desataron una oleada de compras para secundar la inversión de Bernard Arnault, el hombre más rico de Francia y accionista de control de LVMH. Su movimiento disparó las especulaciones.

La cotización de Lagardere borró las pérdidas que acumulaba en el año, gracias a la contundencia de la subida. Sus acciones ganaron más de 30% en la Bolsa de París, hasta superar los 20 euros por acción.

En marzo pasado, cuando tocó piso por la crisis desatada por el coronavirus, su cotización se hundió hasta los 8 euros por acción.

La fiebre compradora que registró la cotización de Lagardere tiene como detonante seguir los pasos de la inversión realizada por Arnault.

El empresario galo comunicó la adquisición de más de 5% del capital de Lagardere, y ha ido más allá en su respaldo a la empresa francesa al avanzar una alianza con el máximo responsable del grupo, Arnaud Lagardere, para concertar el 12.8% que poseen de manera conjunta.

Esta alianza podría contrarrestar las presiones que viene ejerciendo en Lagardere el fondo activista Amber Capital, que controla un 20% del capital del grupo francés y ha venido reclamando cambios drásticos en la organización de la empresa.