El banco inglés Barclays anunció que su ganancia anual cayó un cuarto, a 5,200 millones de libras esterlinas (8,500 millones de dólares) el año pasado, incumpliendo los pronósticos de los analistas y elevando las expectativas de que aumenten los recortes de costos en la medida en que baja la utilidad de su banca de inversiones.

La institución financiera no reportará sus resultados completos hasta hoy, pero ayer divulgó las cifras principales.

Una lectura previa, publicada por el periódico Financial Times, incluyó números cercanos a los divulgados por Barclays.

La ganancia muestra que Barclays tuvo un sombrío cuarto trimestre en el 2013, con una utilidad ajustada de alrededor de 200 millones de libras esterlinas y un beneficio estatuario de menos de 100 millones de libras esterlinas.

Eso se debió a una fuerte caída de las ganancias de la banca de inversiones y a más cargos relacionados con una limpieza de la industria bancaria, tras la crisis financiera del 2008.

Barclays recibió una multa por manipular las tasas de interés Libor en el 2012, lo cual le costó el cargo al Presidente y al Presidente Ejecutivo de la compañía y mostraron que el regulador británico tenía preocupaciones de larga data sobre su cultura de negocios.

El actual presidente ejecutivo, Antony Jenkins, se hizo cargo del banco con la tarea de limpiar los estándares y mejorar la rentabilidad, y aunque se estima que ha actuado en forma más decisiva que muchos de sus rivales, sigue abrumado por problemas del pasado y ha advertido que un cambio cultural podría demorar 10 años.

La mayor parte de la atención hoy se centrará en lo que Jenkins planea hacer para elevar el ahorro de costos lo que podría incluir cientos de recortes de puestos de trabajo y disminuir el tamaño de la banca de inversiones de Barclays.