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Irán continuará conversaciones con Arabia Saudita, Turquía y Pakistán por la guerra en Oriente Medio
La reunión se produjo en momentos en que Egipto autorizó apoyo militar a Riad contra los ataques de los hutíes de Yemen.

Combatientes del gobierno yemení, respaldado por Arabia Saudí, en la lucha contra los hutíes.
El jefe de seguridad de Irán dijo el lunes que mantuvo "muy buenas conversaciones" con los tres países miembros del pacto de defensa de La Meca (Arabia Saudita, Turquía y Pakistán) tras su primera reunión en Teherán con miras a evitar la reanudación de la guerra en Oriente Medio.
Desde el inicio del conflicto esta fue la primera vez que Jalid bin Salmán, hermano del príncipe heredero saudí convertido en especialista en misiones diplomáticas delicadas, viajaba a Irán.
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La reunión se produjo en momentos en que Egipto autorizó apoyo militar a Riad contra los ataques de los hutíes de Yemen y luego de una serie de advertencias israelí-estadounidenses.
"Se produjeron muy buenas conversaciones entre nosotros", declaró Mohsen Rezaei, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, a la televisión estatal después del encuentro con altos funcionarios de los tres países.
Una "nueva atmósfera"
"Siento que está surgiendo una nueva atmósfera en la región... Percibí un ambiente muy positivo en las conversaciones", agregó.
Irán y los tres países miembros del pacto de defensa de La Meca —Arabia Saudita, Pakistán y Turquía— "acordaron proseguir los intercambios con el fin de reforzar la cooperación (...), especialmente en materia de paz en la región y de seguridad", señaló el canal estatal iraní.
Por primera vez desde el inicio del conflicto, el ministro saudita de Defensa, Jalid bin Salmán, viajó a Irán.
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El hermano del príncipe heredero saudí estuvo acompañado de altos cargos de Turquía y Pakistán, sus aliados en el marco del pacto de La Meca, pero también mediadores regionales en el conflicto.
Organizado bajo la iniciativa de Islamabad, el encuentro cuatripartito es parte de los esfuerzos para "reducir la tensión entre las partes involucradas en la crisis actual", según un comunicado de la cancillería saudita.
La reunión se enfocó en "la cooperación regional, la agresión israelí-estadounidense contra Irán y sus consecuencias", informó la televisión estatal iraní.
Estas conversaciones tienen lugar tras las advertencias de Estados Unidos, Irán e Israel de que podrían reanudarse las hostilidades en la guerra iniciada a finales de febrero.
El reino saudita, mayor exportador mundial de crudo, ha enfrentado las últimas semanas una oleada de bombardeos en su territorio de los hutíes de Yemen, aliados de Teherán, incluido un ataque que dejó 13 muertos en el aeropuerto internacional de Riad.
Las tensiones regionales escalaron en vísperas de las decisivas elecciones en Israel del martes y de los comicios de mitad de mandato en Estados Unidos del 3 de noviembre, en los que el presidente Donald Trump se juega el control de las cámaras del Congreso.
Ante el inicio de las conversaciones en Teherán, el secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó que era "esencial detener cualquier escalada" en la región.
El "cerebro estratégico" saudita
Nuevas explosiones sacudieron a Riad el domingo, después de que los hutíes se atribuyeran un nuevo ataque contra el aeropuerto internacional de Riad.
El lunes, la coalición militar liderada por Arabia Saudita anunció que interceptó tres drones en la región de Riad y en el sur del reino, sin precisar su procedencia.
En respuesta a semanas de ataques, el parlamento egipcio aprobó la solicitud del presidente Abdel Fatah al Sisi de autorizar apoyo militar defensivo a Arabia Saudita "si así se solicita".
Egipto cuenta con el ejército más grande del mundo árabe, con cientos de miles de efectivos en servicio activo, aviones de combate y sistemas de defensa aérea provenientes de países como Estados Unidos, China, Francia y Rusia. No quedó claro qué tipo de apoyo se ofrecía.
Los esfuerzos de mediación entre Washington y Teherán han sido liderados por Catar y Pakistán. Una delegación catarí visitó la capital iraní el domingo, informó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baqai.
Andreas Krieg, de la consultora de riesgos MENA Analytica, afirmó que la presencia del príncipe Jalid en Teherán era "enormemente significativa" y lo calificó como el "cerebro estratégico de Arabia Saudita".
"No nos pongan a prueba"
Los comentarios recientes han alimentado las especulaciones sobre un posible recrudecimiento del conflicto.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, afirmó el domingo que "se ha hablado de una nueva guerra", pero que las políticas de Teherán siguen siendo las mismas.
El domingo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que Irán podría intentar perturbar las elecciones israelíes, en las que libra una ajustada batalla por mantenerse en el poder.
"No nos pongan a prueba. Sufrirán golpes desproporcionados", añadió Netanyahu, quien ha centrado buena parte de su campaña en sus credenciales en materia de seguridad.


