El expresidente Luiz Inacio Lula da Silva se recluyó durante todo el día en la sede del Sindicato Metalúrgico en São Bernardo do Campo, donde se forjó como dirigente, arropado por su sucesora Dilma Rousseff y otros miembros del Partido de los Trabajadores (PT).

En el edificio del sindicato había una romería para mostrar apoyo al expresidente Lula. Durante dos horas, Lula se quedó aislado de sus partidarios en el interior de una sala en la que pocos agraciados podían entrar, de acuerdo al periódico Folha de São Paulo.

Una de las incondicionales de Lula estuvo gran parte de la jornada arropándolo. Se trata de Dilma Rousseff. “Lula está siendo víctima de una de las más graves acciones contra una persona, que es la persecución política y la injusticia”, dijo a la multitud que rodeó las instalaciones del sindicato.

Al cierre de esta edición Lula aún no se había pronunciado sobre el dictamen de Moro, pero dirigentes del PT han condenado con dureza la decisión. En principio, el Partido de los Trabajadores había planeado un discurso de Lula hoy por la tarde; sin embrago, después de que el juez Sérgio Moro tomó la decisión de encarcelar a Lula hoy a las 5 de la tarde, el plan se vino abajo. Es probable que Lula dirija un mensaje hoy por la mañana o minutos antes de ingresar a prisión.

Durante todo el día hubo manifestaciones en varias ciudades brasileñas. En Brasilia, 150 de ellos lanzaron amenazas por la decisión de llevar a Lula a la cárcel: “Va a haber  una guerra”. En el Eje Monumental, los manifestantes cerraron el paso a automóviles por lo que la policía tuvo que desalojar la zona. Los manifestantes dijeron que “mañana (viernes) será mayor” el número de personas.

Todo indica que hoy habrá detonantes de inestabilidad en el país.