Isla del Giglio.- El balance de muertos en el naufragio del "Concordia" frente a la isla italiana del Giglio ocurrido hace nueve días subió a 13, tras encontrarse el cuerpo de una mujer, al tiempo que una ciudadana húngara fue incluida en la lista de la veintena de desaparecidos.

"Los buceadores de los bomberos hallaron el cuerpo de una mujer en el puente 7 del sector de popa, en la parte sumergida", declaró la portavoz de protección civil, Francesca Maffini, y precisó que la víctima tenía puesto un chaleco salvavidas.

La exploración en profundidad del casco del "Concordia" se reanudó el domingo, después de que las labores se interrumpieran el sábado como consecuencia de un movimiento del navío que podía haber puesto en peligro la seguridad de los socorristas que utilizan microcámaras y robots para sus tareas de rastreo.

"No hemos fijado ningún límite de tiempo para las búsquedas" dentro del "Concordia", que permanece semihundido a unos 30 metros de la orilla de la isla, aseguró ante la prensa el jefe de la defensa civil italiana, Franco Gabrielli, nombrado desde el viernes comisario especial para supervisar las operaciones, que visitó la isla del Giglio.

El listado oficial de desaparecidos aumentó este domingo a 21 después de que Gabrielli anunciase que una mujer de origen húngaro no registrada en las listas haya sido reclamada por sus parientes.

La familia de esta mujer "dice que ella se encontraba a bordo con un miembro de la tripulación y que telefoneó" desde allí. Sin embargo, esta pasajera no estaba registrada en la lista de personas embarcadas.

De los trece fallecidos en el naufragio, ocho fueron identificados (cuatro franceses, un italiano, un español, un alemán y un húngaro).

Según un portavoz de la prefectura de Grosseto, uno de los cinco cuerpos aún no identificado podría ser el de un tripulante de nacionalidad peruana, "hallado con un escudo con su nombre", aunque se esperan más pruebas para identificarle oficialmente.

Las familias de algunos de los desaparecidos participaron este domingo en una misa en la pequeña iglesia del Giglio.

CAPITÁN CONTINÚA BAJO INVESTIGACIÓN

Paralelamente, continúa la investigación para determinar la responsabilidad exacta del capitán del buque, Francesco Schettino, en el accidente.

Schettino reconoció haber cometido un "error" al pasar demasiado cerca de la costa, a escasos 300 metros, en una práctica habitual para hacer "publicidad" de su empresa, Costa Cruceros, según publicó la prensa italiana el domingo en base a los interrogatorios.

El capitán, que desde el martes se encuentra bajo arresto domiciliario acusado de homicidio múltiple por imprudencia, naufragio y abandono del navío, explicó que no abandonó el barco por voluntad propia sino que se cayó en uno de los botes salvavidas y aseguró haber informado a su compañía sólo 15 minutos después del accidente, una versión negada por Costa Cruceros.

La policía italiana localizó en la pasarela del comandante un disco duro con las imágenes de las cámaras de seguridad, en las que debería estar el momento del impacto del barco contra las rocas.

Los investigadores quieren comprobar si el comandante, como él mismo asegura, efectuó "una brillante maniobra" justo después de la colisión para acercar el paquebote a sólo 30 metros de la costa, salvando así "miles de vidas".

Costa Cruceros, que ha asegurado que contribuye activamente a la investigación, está recibiendo múltiples demandas de compensación por parte de los pasajeros.

Unos 400 trabajadores del grupo se manifestaron el domingo en Génova, donde fue fundada la compañía hace más de 60 años, para mostrar su "cercanía a los pasajeros" y expresar su "orgullo de pertenecer" a esa empresa.

Otro problema para las autoridades es el bombeo, lo más rápido posible, de las 2.380 toneladas de combustible que transportaba el barco para evitar una marea negra.

Según Gabrielli, ya se ha producido contaminación marina, puesto que el barco transportaba "todo aquello que sirve para una ciudad de 4.000 habitantes": aceites de motor, ordenadores, detergentes, disolventes, cables eléctricos, plásticos, etc.

El accidente ha provocado la llegada masiva de turistas a Giglio con el único fin de poder hacerse una foto cerca del barco naufragado en la noche del 13 al 14 de enero, con 3.200 pasajeros a bordo y un millar de tripulantes.

klm