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Geopolítica

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Romney arrasa entre votantes blancos

En estos días, los analistas políticos gastan una gran cantidad de tiempo al hablar acerca de los importantes grupos de votantes: latinos y femeninos, en particular.

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En estos días, los analistas políticos gastan una gran cantidad de tiempo al hablar acerca de los importantes grupos de votantes: latinos y femeninos, en particular.

Pero toda la atención en estos grupos tiene ofuscado un hecho: a Mitt Romney le va muy, muy bien entre los votantes blancos. Y, de hecho, las encuestas más recientes muestran que él ganó el voto entre el sector blanco por más que cualquier otro candidato presidencial del Partido Republicano desde Ronald Reagan.

Algunas recientes encuestas nacionales han mostrado a Romney perder el voto latino por más de 40 o 50 puntos, un resultado que, si llegara a concretarse, lastimaría de manera significativa las posibilidades del Partido Republicano de ganar la Casa Blanca, dado el rápido crecimiento de la población latina.

Pero incluso si Romney mantiene una gran pérdida entre el sector latino, podría compensarlo (y de sobra) al mejorar el desempeño de sus predecesores republicanos en lo que respecta a los votantes blancos, que siguen siendo alrededor de siete veces más que los electores latinos. De hecho, no es descabellado pensar que este año Romney pudiera ganar 60% o más entre los votantes blancos.

Los sondeos nacionales más recientes de cuatro encuestadoras: Gallup, Universidad de Monmouth, Fox News y el Centro de Investigación Pew muestran a Romney ganando el voto de los blancos por más de 20 puntos. Eso es algo que ningún candidato presidencial del Partido Republicano ha hecho desde la aplastante victoria por la reelección de Reagan en 1984.

Cabe destacar que la más reciente encuesta de The Washington Post y ABC News lo muestra ganando entre el sector blanco por apenas 11 por ciento.

En el 2008, los votantes blancos constituyeron casi tres cuartas partes de los votos, mientras que los latinos significaron 9 por ciento. Digamos que en las elecciones del 6 de noviembre hay un aumento en el voto latino (hasta 11% del electorado) y una caída en el voto blanco (hasta 72 por ciento).

Al tener en cuenta lo pequeño que el voto latino todavía es, la diferencia entre perderlo por 36 puntos -como John McCain lo perdió en el 2008- y perderlo por 45 puntos -el peor de los escenarios para Romney- equivale a un cambio de 1% en el ámbito general de la carrera a nivel nacional.

Mientras tanto, si Romney ganara el voto blanco en 22% -una mejora de 10 puntos sobre McCain- eso le representaría 7% de la votación nacional sobre McCain y, esencialmente, igualar el voto popular nacional.

Nada de esto, por supuesto, significa que el voto latino no es importante. Es una parte del electorado en rápido crecimiento y una en donde los republicanos van a tener que empezar a competir mejor en un futuro muy cercano, de preferencia para ellos, este año.

Y mientras el voto latino crece, el voto blanco ocupa cada vez menos porcentaje de los electores.

Pero mientras ocurren las elecciones del 2012, la fuerza de Romney entre los votantes blancos podría compensarlo.

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