Kuwait. El país del golfo pérsico se esforzaba por controlar un derrame petrolero en su costa sur que ha amenaza sus plantas generadoras de electricidad y de agua potable, la cual ha engendrado enormes parches negros en el mar y manchado algunas de sus hermosas playas.

No ha quedado claro aún cuál fue el origen del derrame, pero medios locales indicaron que, según expertos, el petróleo proviene de un viejo oleoducto submarino.

La agencia oficial Kuna, estimó que al rededor de 35,000 barriles de petróleo se habrían vertido cerca del complejo petrolífero de Ras al Zur.

Habrá consecuencias graves contra aquellos que sean responsables de este incidente y los llevaremos ante la justicia , dijo a el jeque Abdullah al Sabah, miembro de la familia gobernante que dirige la Autoridad Pública Ambiental.

El jeque exhortó a los residentes del área a que se alejen de las zonas dañadas. Se han despachado obreros y embarcaciones para tratar de contener el daño. Las autoridades se han fijado como prioridad limpiar los cuerpos de agua, las plantas de electricidad y las plantas de tratamiento de agua y luego encargarse de las playas, según Kuna.

En la vecina Arabia Saudí, las autoridades han implementado un plan de emergencia para lidiar con el derrame y vigilan la zona desde el aire, según la agencia noticiosa Saudi Press Agency.