La mañana de este domingo, un hombre armado disparó y mató a seis personas en un templo sij cerca de Milwaukee, antes de ser abatido a tiros por la policía afuera del edificio, manifestaron las autoridades.

El sospechoso, quien aún no ha sido identificado, mató a cuatro personas en el interior del templo sij de Wisconsin en Oak Creek y a dos más afuera de éste, expuso el jefe de la policía de Greenfield, Bradley Wentlandt, a los periodistas durante una conferencia de prensa. Luego de su ataque, un oficial de policía le disparó y se presume muerto, indicó Wentlandt.

El oficial, un veterano con 20 años en la fuerza, recibió varios impactos durante el intercambio de disparos y se encuentra en cirugía. Se desconoce su condición. Las autoridades efectuaron una búsqueda múltiple en todo el templo temiendo encontrar a más tiradores, pero no se identificó a ningún otro pistolero, expuso Wentlandt.

El último tiroteo de este tipo ocurrido en Estados Unidos ocurrió hace menos de dos semanas, cuando un hombre armado con varias pistolas mató a 12 personas e hirió a 58 más durante la proyección de la última película de Batman en un cine en el suburbio de Aurora, Colorado. James Holmes, de 24 años, ha sido acusado como autor de dicho tiroteo.

No está claro qué pudo haber motivado al tirador de Oak Creek, al sur de Milwaukee. La policía no ha especulado sobre un posible motivo.

Fran McLaughlin, portavoz del departamento del sheriff del condado de Milwaukee, dijo que los equipos SWAT y otros oficiales respondieron a una llamada hecha a las 10:26 de la mañana sobre el tiroteo.

En un principio las autoridades describieron una escena caótica en el templo, con un número desconocido de víctimas, tiradores y posibles rehenes.

Tres víctimas del tiroteo, todos hombres, fueron trasladados al Hospital de Froedtert en Milwaukee, el principal centro traumatológico de la zona, expuso su portavoz, Carolyn Bellin, a la Associated Press.

Sukhwinder Nagr, de Racine, Wisconsin, afirmó que llamó al teléfono de su cuñado y uno de los sacerdotes del templo respondió y le dijo que su cuñado había sido baleado, junto con otros tres sacerdotes. El sacerdote también aseguró que mujeres y niños se escondían en los armarios del templo, dijo Nagr.

Hasta la tarde de este domingo, nadie respondió el teléfono en el templo.