Hong Kong. Uno de los más importantes activistas prodemocracia de Hong Kong, Nathan Law, anunció que huyó del territorio chino tras la entrada en vigor de una ley de seguridad nacional aprobada por Pekín.

“Ya he abandonado Hong Kong y continuaré con mi activismo en el plano internacional”, dijo Law en un breve mensaje en inglés enviado a periodistas.

“Teniendo en cuenta los riesgos, no voy a revelar mucho de mi actual paradero y de mi situación”, agregó en el mensaje.

Law es uno de los fundadores de Demosisto, un partido prodemocracia que se autodisolvió a principios de esta semana en respuesta a la ley de seguridad.

En entrevista con Reuters aseguró que el destino de Hong Kong muestra el verdadero autoritarismo de China, por lo que el resto del mundo debería enfrentarse al presidente Xi Jinping y comenzar a poner los derechos humanos por encima de las ganancias financieras de comerciar con la segunda economía más grande del mundo y que “aborde multilateralmente el problema de China de una manera más asertiva”.

Desde Reino Unido el activista Simon Cheng informó que otros partidarios prodemocracia de Hong Kong están discutiendo un plan para crear un parlamento no oficial en el exilio para mantener viva la llama de la democracia y enviar un mensaje a China de que no se puede aplastar la libertad.

Mientras que China amenazó este jueves con tomar represalias si Reino Unido persiste en su plan de conceder a millones de hongkoneses la posibilidad de la ciudadanía británica, en respuesta a la controvertida nueva ley de seguridad en la ex colonia británica que reprime la secesión, la subversión, el terrorismo y la connivencia con las fuerzas externas.

Según Reino Unido, esta ley de seguridad constituye una violación de la autonomía de Hong Kong, que volvió bajo soberanía China en 1997 tras un acuerdo de devolución que preveía para este territorio una autonomía judicial y legislativa durante 50 años.

EU aprueba sanciones

El Congreso de Estados Unidos aprobó el jueves una ley que penaliza a los funcionarios chinos que aplican las nuevas reglas de seguridad contra Hong Kong, así como a los bancos que cooperan para infringir la autonomía de la otrora colonia británica.

El presidente Donald Trump debe promulgar la norma para que entre en vigor, pero la Casa Blanca no ha indicado si tiene la intención de hacerlo o de vetarla.

China ha amenazado con “fuertes contramedidas” si la iniciativa se convierte en ley.

El Senado, de mayoría republicana, adoptó el texto por unanimidad, como ya lo había hecho el miércoles la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas.