Más de 150 países aprobaron este lunes en Marrakech, por aclamación, el Pacto Mundial sobre Migración Segura, Ordenada y Regular, durante un acto histórico que el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, calificó como una “hoja de ruta para prevenir el sufrimiento y el caos”.

Reunidos en la ciudad marroquí de Marrakech, representantes de más de 150 gobiernos adoptaron el texto que representa el primer acuerdo global para cooperar entre países, aprovechar los beneficios de los procesos migratorios, colaborar para mitigar los problemas que causan y proteger a los inmigrantes indocumentados.

Durante su intervención, Guterres reiteró que el pacto “no es un tratado” y “no es jurídicamente vinculante, y que cada Estado es soberano para determinar sus propias políticas migratorias y de control de fronteras, en conformidad con el derecho internacional.

Aseguró que el pacto proporcionará una plataforma para “acciones humanas, sensatas y mutuamente beneficiosas” que se apoyen en dos “ideas simples”.

“En primer lugar, la migración siempre ha estado con nosotros, pero debe ser administrada y segura; y en segundo, las políticas nacionales tienen muchas más probabilidades de tener éxito con la cooperación internacional”, explicó.

Durante la Conferencia Intergubernamental de las Naciones Unidas, que se celebra este lunes y martes, Guterres lamentó que algunos Estados no hayan adoptado el pacto, si bien expresó su deseo de que en el futuro se sumen.

El Pacto Mundial sobre Migración Segura, Ordenada y Regular fue alcanzado en julio pasado en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por los 193 Estados miembros, excepto Estados Unidos, que se desmarcó del proceso a finales de 2017.

Países sobre todo receptores de inmigrantes, como Austria, Suiza, Hungría, Polonia, Bulgaria, Italia, República Checa, República de Eslovaquia, Estonia, Australia, República Dominicana, Chile e Israel también se han desmarcado del pacto.

La aprobación del texto, también conocido como el Pacto de Marrakech, coincide con el 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El pacto se estructura en torno a 23 objetivos destinados a hacer la migración más segura como evitar la separación de familias, combatir la trata de personas, reconocer el derecho de los migrantes irregulares a acceder a los sistemas de salud y educación del su país de acogida y usar la detención siempre como última opción.