Caracas. PDVSA, la petrolera estatal venezolana, está proponiendo una profunda reestructuración que transferiría gran parte de sus actuales actividades a empresas privadas, según un documento visto por Reuters.

Si se concretan tales reformas, darían marcha atrás a una serie de cambios orquestados por el expresidente Hugo Chávez durante más de una década para imponer el control del Estado sobre la industria petrolera de la nación socia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

En una presentación de marzo, la jefatura de planificación de PDVSA recomendó a un comité, designado por Maduro para reestructurar la industria, reducir el subsidio a la gasolina, permitir a empresas privadas operar y tomar mayores participaciones en campos petroleros y refinerías propiedad de la compañía y dejar de lado los negocios no petroleros.

Las propuestas son vistas como una forma de atraer la inversión privada al país, que vive en recesión desde hace seis años.

“Para lograr el objetivo de incrementar la producción y devolver a Venezuela el rol protagónico en el mundo petrolero se hace necesario y urgente la reestructuración de Petróleos de Venezuela”, dice el documento.

Tareck el Aissami, al quite

Maduro remplazó el lunes a Manuel Quevedo, general de la Guardia Nacional, del doble papel de presidente de PDVSA y ministro de Petróleo.

El mandatario designó a Tareck el Aissami, actual vicepresidente de economía, como ministro de Petróleo. El funcionario es visto por algunos como un defensor de la liberalización de la economía al flexibilizar restricciones a la importación y permitir el uso de moneda extranjera.

Es probable que la propuesta enfurezca a algunos miembros del partido oficialista, que argumentan que tales movimientos hacia políticas económicas de libre mercado equivalen a una traición al legado de Chávez.

El Aissami es acusado por Estados Unidos de tener vínculos con el narcotráfico. Fue ministro del despacho de la Presidencia de Chávez.