A dos años del accidente que los sepultó durante 70 días a 700 metros de profundidad, los 33 mineros chilenos que pasaron a la historia con su epopeya experimentan problemas psiquiátricos y, en algunos casos, hasta desempleo.

Los 33 de Atacama dejaron de ser noticia de primera plana en los medios chilenos y la situación límite de permanecer 70 días atrapados en una mina en el norte del país, hasta su rescate, el 13 de octubre de 2010, ya es parte del pasado.

Las secuelas de la experiencia vivida, sin embargo, siguen presentes, como lo señalaron a medios locales los mineros Franklin Lobos, Víctor Segovia, Raúl Bustos y Edison Peña, quienes reconocieron que aún no consiguen recuperarse del episodio.

"Me ha costado mucho recuperarme física y psicológicamente. Me separé hace un tiempo de mi señora y ahora me altero con más facilidad que antes", relató Lobos, un reconocido ex futbolista profesional.

Lobos, Bustos y Segovia trabajan en la actualidad en el área de mantenimiento de algunas empresas del rubro minero en el norte chileno y en el traslado de mineros entre la ciudad y los yacimientos.

Peña, fanático de Elvis Presley e intérprete de sus canciones, sacó a luz tras el rescate su pasión por el atletismo, pero luego cayó en las drogas y el alcohol y en la actualidad está desempleado y sometido a tratamiento psiquiátrico.

Los mineros aseguran por estos días que, tras salir del yacimiento, durante un año estuvieron "muy cotizados", pero durante ese último tiempo no han encontrado un trabajo estable y han tenido "problemas psicológicos y familiares".

Segovia, quien vive solo en Copiapó y trabaja de manera independiente transportando personal de una empresa en un furgón, reconoce estar con tratamiento psiquiátrico y medicamentos.

Por otro lado, la justicia chilena aún sustancia juicios contra el Estado y la empresa minera dueña del yacimiento de la tragedia, cuyo segundo aniversario será conmemorado este domingo con un acto encabezado por el presidente Sebastián Piñera.

El abogado de los 33 mineros, Edgardo Reinoso, estimó que en ocho meses más los tribunales deberían tener listo el fallo de primera instancia respecto a la demanda civil contra el Estado por conducta omisiva por la falta de fiscalización.

El juicio se encuentra en una etapa de preparación de pruebas, por lo que psicólogos y asistentes sociales visitan en forma constante a los 33 mineros.

Respecto a la demanda laboral contra la minera San Esteban, propietaria del mineral San José, Reinoso explicó que se encuentra en la etapa final de las pericias y que el juicio debería durar entre tres y cuatro meses más.

JSO