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La guerra intangible de los algoritmos
El ciberespacio de la Agencia de Investigación de Internet rusa fue bloqueado durante tres días en noviembre del año pasado.

Washington. EL EJÉRCITO de Estados Unidos bloqueó el ingreso a Internet a una entidad rusa cuyo objetivo era polarizar a los estadounidenses durante las elecciones intermedias en el noviembre pasado, según revelaron varios funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump.
La operación en contra de la Agencia de Investigación en Internet en San Petersburgo, una compañía respaldada por el oligarca Yevgeny Prigozhin, cercano al presidente Vladimir Putin, fue parte de la que se puede considerar primera campaña cibernética estadounidense en contra de Rusia para impedir su injerencia en eventos electorales.
“Básicamente, desconectaron a la agencia”, según una persona familiarizada con el tema que, como otras, habló bajo condición de anonimato para discutir información clasificada. “La cerraron”.
Aún queda por ver si el impacto de la estrategia aplicada contra San Petersburgo será duradero. Las tácticas de Rusia en esta materia están evolucionando, y algunos analistas se muestran escépticos sobre el control estadounidense sobre la fábrica de trolls rusos o de Putin, quien, según los funcionarios de Inteligencia de Estados Unidos, ordenó una campaña de influencia en el 2016 para socavar la confianza en la democracia estadounidense.
“Tal operación sería un golpe momentáneo y no tendrá efectos duraderos”, comentó Thomas Rid, profesor de estudios estratégicos en la Universidad Johns Hopkins, quien confesó no conocer los detalles de la estrategia estadounidense.
Lo importante: “sembrar confusión”
Pero algunos funcionarios estadounidenses argumentaron que la estratégica de disuasión no es siempre la meta. “Parte de nuestro objetivo es lanzar una pequeña bola curva, inyectar un poco de fricción, sembrar confusión”, sostuvo un funcionario de Defensa. “Existe valor en esa (estrategia). Mostramos únicamente lo que hay en el reino de lo posible.
La acción fue calificada como un éxito por funcionarios del Pentágono, y algunos senadores de Estados Unidos reconocen al United States Cyber Command (Uscybercom) por evitar la interferencia de Rusia durante las elecciones parciales.
En el ataque también participó la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés). Ambos entes, el Uscybercom y la NSA se abstuvieron de dar comentarios sobre el tema.
“La razón de que no hubiera ninguna intervención exitosa de parte de Rusia, después de lo que vimos durante la elección del 2016, no ha sido una coincidencia”, dijo el senador republicano Mike Rounds, quien no matizó los detalles sobre la operación dirigida en contra de San Petersburgo. Sin los esfuerzos de Uscybercom, “hubiera habido algunas incursiones cibernéticas muy serias”, comentó.
El bloqueo del ciberespacio de la Agencia de Investigación de Internet rusa ocurrió principalmente a lo largo de tres días. No sólo en el momento en que los estadounidenses acudían a las urnas, sino un día antes y un día después estuvo bloqueado Internet.
El ataque también tuvo como objetivo cuidar el proceso de conteo de votos para evitar que los rusos organizaran una campaña de desinformación para sembrar dudas, agregaron funcionarios.
El ataque estadounidense frustró a los trolls, pues mostraron sus quejas por el bloqueo a los administradores de los sistemas.
Raza, sexo y armas, la fórmula
Según el Departamento de Justicia, la Agencia de Investigación de Internet rusa comenzó a funcionar en el 2014, y durante las elecciones presidenciales del 2016 realizó acciones para socavar el sistema político de Estados Unidos, haciéndose pasar por usuarios estadounidenses operando páginas y grupos en redes sociales. Los trolls rusos intentaron exacerbar las tensiones sobre temas como la raza, la identidad sexual y las armas.
La agencia, según los fiscales federales, está financiada por Yevgeny Prigozhin, un magnate de San Petersburgo y aliado de Putin. Prigozhin, la Agencia de Investigación en Internet y una compañía del mismo oligarca llamada Concord Management and Consulting se encuentran en una lista de 16 personas y/o compañías rusas de la investigación del fiscal especial sobre la injerencia rusa, Robert Mueller. Un juez identificó a los 16 entes como partícipes de la injerencia.
En respuesta a las preguntas que The Washington Post le formuló a Prigozhin, contestó: “No puedo comentar de ninguna manera sobre el trabajo de la Agencia de Investigación de Internet porque no tengo ninguna relación con ella”.
Por lo que respecta a Concord Management, se negó a comentar al respecto, debido a que se encuentra en un litigio en Estados Unidos.
Otra de las acciones ofensivas del Comando Cibernético, y que fue reportado por el diario The New York Times, consistió en atacar a través de mensajes directos a trolls y hackers que trabajan para la agencia de inteligencia militar rusa.
Advertencias
Según oficiales de Defensa, fue el mes de octubre cuando agentes de Estados Unidos empezaron a preparar el terreno del ataque, enviando correos electrónicos y/o mensajes directos a los rusos para que supieran que conocían sus nombres reales y los nombres que utilizan en línea, advirtiéndoles que no deberían interferir en asuntos de otras naciones.
Algunos funcionarios de la Agencia de Investigación de Internet estaban tan perturbados por los mensajes recibidos que su primera reacción fue investigar internamente la posibilidad de una fuga de información.
El ciberataque fue liderado por el general Paul Nakasone, quien formó un equipo de trabajo de 75 a 80 personas del Uscybercom y la NSA. Cuando Nakasone asumió el mando de la NSA y el Uscybercom en mayo, la Casa Blanca y el secretario de Defensa Jim Mattis le dijeron que su prioridad era la defensa de las elecciones de mitad de período.