Los japoneses comenzaron a votar el domingo para renovar la cámara baja del Parlamento en elecciones legislativas anticipadas que podrían llevar nuevamente al poder a los conservadores del PLD, en detrimento de la actual mayoría de centro-izquierda tras un paréntesis de tres años en la oposición.

Las mesas de votación abrieron a las 07H00 del domingo (22H00 GMT del sábado) en toda la nación, indicaron los funcionarios encargados de los comicios.

El escrutinio de los votos comenzará el domingo por la noche, y se espera que poco después los principales canales de televisión anuncien los primeros resultados de las encuestas a boca de urna.

Se anticipa una probable derrota del gobierno del primer ministro Yoshihiko Noda (PDJ, centroizquierda).

El ex jefe de gobierno Shinzo Abe parece a punto de volver al poder, después de una campaña en la cual esbozó una línea más dura en materia de política exterior, mientras aumenta la tensión con las autoridades chinas debido a un contencioso sobre un grupo de islas en el Mar de China Meridional.

Este "halcón" que fue brevemente primer ministro en 2006 y 2007, afirmó durante la campaña electoral que sólo prometía lo que podía cumplir, especialmente en materia económica, en momentos en que Japón arrastra el lastre de una deflación persistente y un yen demasiado fuerte, en un contexto de crisis económica internacional.

Más de 100 millones de japoneses deben elegir a los 480 diputados de la Cámara baja, quienes a su vez elegirán al primer ministro al frente de una nación con demografía envejecida, poderosa económicamente pero en recesión y con una diplomacia inaudible frente al gigante chino.

Unos 300 diputados sobre los 480 serán designados en escrutinio uninominal en 300 circunscripciones locales. Los 180 escaños restantes será atribuidos según el método proporcional en 11 grandes zonas regionales.

Pagando los platos rotos de la coyuntura económica mundial y de la triple tragedia de marzo de 2011 (sismo, tsunami y catástrofe nuclear de Fukushima) el PDJ se ha desmoronado en menos de una legislatura tras haber sido llevado al poder por una opinión pública entusiasta que le dio 308 diputados hace apenas tres años.

Pasando por alto una deuda gigantesca (más de 200% del PIB), el PDJ había ganado gracias a promesas generosas: escolaridad gratuita en secundaria, asignaciones familiares, reducción de impuestos para las PME, tasa al consumo sin aumentos y supresión de peajes en las autopistas.

El PDJ perdió muchos simpatizantes por el camino y en 2010 el control del Senado.

Una docena de partidos están en liza en los comicios, con muchas formaciones nuevas, lo cual complica la tarea de los electores, entre los que según las encuestas había hasta último momento una cuarta parte de indecisos.

Ante la dispersión del paisaje político, queda por ver si el PLD será capaz de conquistar la mayoría absoluta.

Según encuestas publicadas esta semana, el PLD podría obtener entre 280 y 306 escaños, contra 118 actualmente. Otros dos sondeos publicados por los diarios Asahi y Yomiuri anticiparon resultados parecidos, que vaticinaron además una caída estrepitosa del PDJ, a entre 57 y 82 escaños, contra 230 actualmente.

RDS