Roma.- El operador Costa Cruceros ofreció pagar 11,000 euros (14.500 dólares) en compensación a cada uno de los 3,000 pasajeros a bordo de un barco que naufragó cerca de la isla de Giglio hace dos semanas, dijeron el viernes grupos italianos de consumidores.

La oferta, negociada por los grupos de consumidores, es un intento de Costa Cruceros de limitar las consecuencias legales del accidente.

Cada pasajero también recibiría un reembolso por el crucero y por el costo de su viaje de regreso a sus hogares. La oferta se aplica a todos los pasajeros, ya se trate de niños o adultos, que no hayan sufrido daños físicos. La empresa tratará en forma individual con los pasajeros heridos.

Varios cuerpos fueron encontrados por buzos en puntos de reunión para evacuación sumergidos, usando chalecos salvavidas.

Hasta el momento se han recuperado 16 cuerpos y aún hay 16 desaparecidos después de que el crucero de 290 metros de largo golpeó una roca cerca de la isla toscana de Giglio.

El capitán del barco, Francesco Schettino, está detenido bajo arresto domiciliario acusado de causar el accidente por acercase demasiado a la costa.

La empresa matriz de Costa Cruceros, Carnival, ya está enfrentando acciones legales por la indemnización. Los que acepten la oferta renunciarían a presentar demandas futuras contra Costa Cruceros, según el acuerdo, y recibirán el pago dentro de siete días.

Codacons, un grupo de consumidores que no participó en la negociación, está recopilando los nombres de los pasajeros para presentar una demanda colectiva en Miami solicitando 125.000 euros para cada pasajero.

El presidente de Codacons, Carlo Rienzi, dijo que la oferta era insuficiente e instó a los pasajeros a visitar a un doctor para ver si habían sufrido trauma psicológico.

Mientras tanto, John Arthur Eaves, un abogado especializado en daños personales, está llamando a los pasajeros a presentar querellas individuales contra la empresa en Estados Unidos.

"La demanda colectiva no es la herramienta correcta para este caso", declaró Eaves a Reuters Televisión. "En este caso, la gente necesita ser tratada como individuos. Todos en este barco sufrieron daños diferentes", añadió.

Sin embargo, el director de la asociación de operadores de tours de Italia, Roberto Corbella -que ayudó a Costa Cruceros a negociar la oferta con los grupos de protección al consumidor- instó a los pasajeros a aceptarla.

"Las querellas tienen resultados inciertos, toman tiempo, hay costos legales y algunos estudios indican que no existe la certeza de que los pasajeros obtendrían más de lo que la empresa está ofreciendo", declaró a Reuters Televisión.

"CONDICIONES PELIGROSAS"

El miembro de la tripulación Gary Lobaton ya presentó una querella contra Carnival en una corte estadounidense. Sus abogados afirmaron en la presentación de la acción legal que él no estaba consciente de las "condiciones peligrosas" del crucero hasta que era demasiado tarde para abandonarlo con seguridad.

Keiko Guest, una fotógrafa de Atlanta que viajó en el Concordia, dijo que iba a considerar la oferta siempre y cuando cubriera el costo del equipamiento que perdió.

"Si me devolvieran mis cosas además del dinero que ofrecen me sentiría mejor", declaró. "No sé cuán atractivo será para algunas personas" que perdieron anillos de 10.000 dólares, agregó.

Los pasajeros se han quejado de que la evacuación fue caótica, con algunos pasajeros esperando en botes salvavidas por dos horas antes de poder abandonar el barco.

El jueves, el funcionario de más alto rango de la Guardia Costera italiana, Marco Brusco, afirmó que el capitán Schettino perdió "una hora preciosa", que hizo más difícil la evacuación del barco.

Si la orden se hubiera dado antes, "los botes salvavidas podrían haber sido desplegados calmadamente, la gente podría haber estado tranquila", afirmó Brusco en un testimonio en el Senado.

Mientras los buzos buscaban en las partes sumergidas del barco, el equipo holandés de SMIT finalizó los preparativos para extraer el combustible de los tanques.

"Pudimos terminar hoy el proceso de insertar válvulas en seis tanques", dijo un portavoz de la agencia de protección civil, que está a cargo de las operaciones. Eso permitiría comenzar a sacar el diésel el sábado o el domingo.

Muchos otros materiales tóxicos siguen abordo del Concordia, incluyendo una tonelada de cloro para limpiar piletas, insecticidas y detergentes, de acuerdo a una lista de productos distribuida por las autoridades italianas.

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