Fonseca. Las FARC, la guerrilla más antigua y poderosa de América Latina, dejó de ser un movimiento armado en una jornada en que la Misión de la ONU en Colombia se llevó el último de los contenedores en que almacenaban sus fusiles y en la que el presidente Juan Manuel Santos les garantizó su seguridad. En un acto simbólico, Santos, junto al jefe de la Misión de la ONU, Jean Arnault, cerró el candado del último contenedor bajo la atenta mirada de las autoridades militares y varios delegados de las FARC en la zona veredal transitoria de normalización (ZVTN), en el municipio de Fonseca (La Guajira).

Ese contenedor estaba a cargo de José Díaz, oficial de la Marina de México y uno de los observadores de la ONU que han supervisado la entrega de armas.

La operación inició en el día y durante la ceremonia se escucharon los aplausos de rebeldes y miembros del Ejército. Hoy es el último suspiro de ese conflicto. Ya las FARC son ciudadanos colombianos sin armas , afirmó Santos.

Luego del acto simbólico, tomó la palabra el número dos de las FARC, Iván Márquez, quien explicó que tras convertirse en movimiento político mantendrán sus siglas, aunque renunciarán a su tradicional denominación de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Las FARC se constituirán en una formación política legal a fines de mes.

El nuevo partido seguramente se llamará Fuerza Alternativa Revolucionaria de Colombia , anunció Márquez en la primera mención pública de un probable nombre para esa formación.