Ciudad de México. El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, llamó a mantener la lucha para combatir la corrupción y la desigualdad ante el Grupo de Puebla, al considerar que el espacio se ha convertido en un laboratorio de la esperanza.

Al inaugurar el VII encuentro del Grupo de Puebla, que reúne a ex y dirigentes de izquierda iberoamericanos, realizado en la Ciudad de México de manera semipresencial, el canciller destacó que las propuestas buscan construir sociedades libres, justas, igualitarias dejando atrás el modelo neoliberal en todo el mundo.

“Jamás nos resignemos a la desigualdad. Estamos comprometidas, comprometidos para dar una respuesta al agotamiento y al gran fracaso estruendoso del neoliberalismo en nuestro continente y en todo el mundo”, manifestó ante los asistentes virtuales y presenciales como la expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff, el exmandatario de Ecuador Rafael Correa y el expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, entre otros.

Por su parte, Dilma Russeff destacó la coincidencia entre el Grupo de Puebla y la cuarta transformación en México.

José Luis Rodríguez Zapatero y Rafael Correa pidieron más integración en la región.

Combate a la pobreza

Asimismo, el canciller Ebrard recordó el planteamiento de que si se destina el 0.2% o menos del Producto Interno Bruto de los países del G20, o se cobra el 4% a las corporaciones se podría revertir la situación de la pobreza.

“¿Qué nos une? La paz, la igualdad, la dignidad, estamos luchando contra las armas (...) todos estamos pensando qué hay que hacer mañana para cambiar el mundo”, agregó.

perla.pineda@eleconomista.mx