Washington. El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, informó que certificó el miércoles que Hong Kong ya no garantiza un trato especial bajo la ley estadounidense como lo hacía cuando estaba bajo el dominio británico, un golpe potencialmente grande para su condición de importante centro financiero.

La certificación de Pompeo para el Congreso de Estados Unidos sigue al anuncio de China de un plan para imponer una nueva legislación de seguridad nacional en Hong Kong, que ha desencadenado nuevos disturbios en el territorio, con la policía disparando gases lacrimógenos y cañones de agua.

“Ninguna persona razonable puede decir hoy en día que Hong Kong mantiene un alto grado de autonomía de China, dado los hechos acontecidos en el terreno”, expresó Pompeo en un comunicado, horas antes de la esperada aplicación por Pekín de una nueva y muy controvertida ley de seguridad.

Pompeo puntualizó que China no cumplía con sus obligaciones de antes de recuperar el control del territorio de Reino Unido en 1997.

“Certifico hoy (miércoles) al Congreso que Hong Kong no sigue garantizando el tratamiento bajo las leyes de Estados Unidos de la misma manera que las leyes estadounidenses se aplicaron a Hong Kong antes de julio de 1997”, dijo Pompeo.

Según una ley aprobada en el 2019 por el Congreso con el objetivo de apoyar el movimiento prodemocrático de Hong Kong, la administración debe certificar que el territorio aún es autónomo para gozar de un estatus especial con EU para propósitos comerciales.

Pompeo inicialmente había retrasado su informe, diciendo que Estados Unidos estaba esperando ver la sesión del parlamento de China, el Congreso Nacional del Pueblo.

Se espera que avance el jueves en una ley que prohibiría la “sedición” y otros delitos percibidos.

Los activistas de Hong Kong dicen que la ley efectivamente elimina las libertades básicas de las que goza el centro financiero.

“Si bien Estados Unidos alguna vez esperó que un Hong Kong libre y próspero proporcionara un modelo para la China autoritaria, ahora está claro que China está modelando a Hong Kong a su imagen”, escribió Pompeo.

“Estados Unidos apoya al pueblo de Hong Kong mientras lucha contra la creciente negación del PCC (Partido Comunista Chino) de la autonomía que se le prometió”, agregó el jefe de la diplomacia.

Ahora le corresponde al presidente Donald Trump decidir poner fin a algunos, todos o ninguno de los privilegios económicos de los que disfruta el territorio autónomo.

EU prepara sanciones

Pompeo no hizo recomendaciones en su declaración. Pero personas familiarizadas con el asunto informaron que la administración Trump estaba considerando suspender los aranceles preferenciales de Hong Kong para las exportaciones a los Estados Unidos como parte de su respuesta al plan de China.

Se podrían dejar los aranceles para Hong Kong al mismo nivel que las tarifas que decidió aplicar el presidente Donald Trump sobre las exportaciones de China,

Trump también podría optar por sanciones específicas contra funcionarios chinos, entidades gubernamentales y empresas involucradas en la aplicación de la nueva legislación, según una de las fuentes, que habló bajo condición de anonimato.

Trump informó el martes pasado que Washington estaba trabajando en una fuerte respuesta que se anunciaría antes del fin de semana.