Lectura 5:00 min
¿Cómo reconstruir Nepal?
Haití, a cinco años de su terremoto, ofrece una valiosa muestra sobre cómo no errar y despilfarrar la ayuda.

Hace dos semanas observé junto al resto del mundo cómo comenzaron a circular imágenes del violento terremoto de Nepal: rostros polvorientos de sobrevivientes, cuerpos ensangrentados y edificios históricos en ruinas. Me recordó a la devastación que presencié después del terremoto en mi tierra natal, Haití, hace cinco años, y me preocupé por lo que vendrá después en Nepal.
Pronto el pueblo de Nepal, con la ayuda de donantes internacionales, comenzará el proceso de reconstrucción. Se enfrentarán a algunos de los mismos desafíos que enfrentamos en Haití. Espero que sean capaces de evitar los graves errores cometidos por los haitianos y por los donantes bien intencionados que acudieron en nuestra ayuda.
Pronto el pueblo de Nepal ( ) comenzará el proceso de reconstrucción. Se enfrentarán a algunos de los desafíos que enfrentamos en Haití. Espero que sean capaces de evitar los graves errores cometidos por los haitianos .
Hubo dos desastres en Haití: el terremoto y la posterior crisis humanitaria. Más de 10,000 millones de dólares en ayuda extranjera no han permitido a nuestro país recuperarse de este desastre. En la esperanza de que Nepal aprenda de nuestra experiencia, aquí hay cinco lecciones para un alivio eficaz y justo ante un desastre natural.
1. Escuchar a la gente local
La mayoría de los proyectos de ayuda en Haití prometió participación comunitaria, pero la mayoría no incluyó verdaderamente a la población local. Lo que pasó con la vivienda ofrece un claro ejemplo. Muchos grupos de ayuda insistieron en mover a los sobrevivientes del terremoto que estaban viviendo bajo lonas e ignoraron las objeciones de los haitianos, que temían recibir endebles estructuras de madera contrachapada como refugios de transición, fáciles de ser dañadas y propensas al colapso, que terminarían convirtiéndose en sus hogares permanentes.
Los grupos de ayuda han gastado más de 500 millones de dólares en estos refugios de transición , pero han construido menos de 9,000 nuevas viviendas duraderas.
Trágicamente, los refugios temporales de ayer, particularmente los miles que todavía se encuentran en Puerto Príncipe, se han convertido en barrios pobres permanentes.
2. Ponga el dinero en manos de la población local
Muchos grupos de ayuda extranjeros enviados con buenas intenciones apenas entrenaron voluntarios, médicos y enfermeras en las zonas donde había profesionales haitianos calificados. Por cada dólar de donativos para Haití menos de un centavo fue administrado por organizaciones locales en Haití.
Si estos fondos hubieran contado con supervisión de personas y organizaciones locales, el dinero habría ido mucho más lejos. Yo presencié el notable trabajo de grupos comunitarios que ayudaron en la atención de más de 600,000 damnificados que huyeron de Puerto Príncipe, la capital, al campo. Estos grupos de desplazados fueron capacitados para convertirse en agricultores que pudieran ganarse la vida y reconstruir sus vidas.
3. Llegar a las personas más vulerables
Cuando ocurre un desastre, la mayoría de los damnificados son personas que ya eran pobres u oprimidos, que viven lejos de centros de ayuda. Por ello, suelen sufrir de manera desproporcionada. En Haití, muchos pueblos de la periferia de Puerto Príncipe no recibieron comida ni agua durante semanas después del terremoto. Las minorías oprimidas, incluyendo la comunidad LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual) ya era particularmente vulnerable a la discriminación y a la violencia en los campos de desplazados y fueron pasados por alto por los grupos de ayuda.
4. Invertir en infraestructura para prevenir desastres futuros más grandes
La mayoría de la ayuda después del terremoto se centró en el corto plazo, a menudo ignorando las necesidades de largo plazo, especialmente la infraestructura necesaria para prevenir crisis humanitarias en el futuro. Mi país sigue luchando para contener el mayor brote moderno de cólera en la historia. Se cree que la enfermedad fue introducida por las fuerzas de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas después del terremoto del 2010, pero la crisis no termina ahí. Esta epidemia ha seguido en gran parte porque los fondos de ayuda desgraciadamente no se han utilizado para ayudar a Haití a construir suficientes sistemas de alcantarillado.
5. La ayuda debe ser coordinada, eficiente y transparente
Aunque la coordinación de la ayuda parece la cosa más obvia de hacerlo, no sucedió en Haití. Muchos grupos de ayuda clamaron por apoyar proyectos de alto perfil, lo que se tradujo en despilfarros en algunas áreas, mientras personas en lugares alejados languidecían. La falta de rendición de cuentas sobre la ayuda externa ha sido la regla, con donantes extranjeros y haitianos que reciben poca información sobre cómo se gasta la ayuda.
En estos días el pueblo de Nepal necesita suministros esenciales, como alimentos, agua potable y mantas. Más tarde requerirá ayuda para reconstruir la infraestructura rota y prepararse para futuros desastres naturales. Dada la gran necesidad, los gobiernos y las organizaciones de ayuda deberían planear cuidadosamente la forma en la que se hará esta asistencia. Las decisiones de la comunidad internacional deben repercutir en el futuro de Nepal. Espero que no se parezca en nada a lo que ocurrió en Haití.
mfh