Los ministros de Relaciones Exteriores de China y Japón se reunieron el miércoles para intentar destrabar un largo conflicto en torno a la soberanía de unas islas, pero no se lograron señales de distensión en torno a la disputa, que ha tensado las relaciones entre ambos vecinos.

Durante el encuentro, China reivindicó a las islas como un "territorio sagrado" , dijo el miércoles la agencia estatal de noticias china Xinhua.

El ministro japonés de Relaciones Exteriores, Koichiro Gemba, animó a China a actuar con moderación durante un encuentro de una hora que calificó de tenso.

La disputa desató violentas manifestaciones antijaponesas en China este mes y ha puesto en peligro las relaciones entre las dos mayores economías de Asia, según la agencia de noticias japonesa Kyodo.

Xinhua dijo que Yang reiteró "la solemne posición (de China) sobre la cuestión de las islas Diaoyu, que han sido territorio sagrado de China desde tiempos antiguos".

El jefe de Gabinete japonés, Osamu Fujimura, dijo en una rueda de prensa en Tokio que ambas partes aceptaron seguir negociando.

"No hay una varita mágica en la diplomacia exterior. Necesitamos celebrar conversaciones a través de varios canales, teniendo en cuenta una perspectiva amplia", declaró.

Las relaciones sino-japonesas se deterioraron notablemente este mes, después de que Japón comprara a su dueño el aislado archipiélago en el mar de China Oriental que Japón llama Senkaku y China, Diaoyu.

Los encuentros de los diplomáticos chinos y japoneses - en Naciones Unidas y el día antes en Pekín - sugiere que Pekín no quiere que la tensión sobre las islas, que se cree que están en aguas ricas en depósitos de gas natural, desemboque en una ruptura de las relaciones.

Este año se celebra el 40 aniversario de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Pero el tono insistente de Pekín sugiere que el conflicto está lejos de terminar. Embarcaciones de ambos países han protagonizado un tenso juego del ratón y el gato en los últimos días en aguas próximas a las islas en disputa, aumentando el temor a que un incidente violento no intencionado cause un enfrentamiento mayor.

RDS