Beijing. Ante una creciente presión de sus socios comerciales alrededor del mundo, China anunció a través del banco central, el fin de semana, que está lista para permitir una flotación más libre de su moneda contra el dólar y otras divisas, potencialmente elevando el costo de los productos chinos.

El anuncio, emitido por un vocero del Banco del Pueblo de China, no dio detalles sobre cuándo el país permitirá que su moneda, conocida como el ruan o renmibi, se revalúe o en qué proporción. Pero es claro que el anuncio, justo antes de la Cumbre del G-20 en Toronto esta semana, estuvo calculado para quitarle algo de presión a la delegación de Beijing.

Muchos países, incluyendo Estados Unidos, han criticado el tipo de cambio fijo de China, pues afirman que mantiene las exportaciones artificialmente baratas al tiempo que afecta a otros países manufactureros en todo el mundo.

Recientemente, un grupo de senadores de Washington amenazó con aplicar aranceles de hasta 25% a todas las importaciones provenientes de China, si el país no permitía la revaluación del ruan contra el dólar.

Sin embargo, se anticipa que un ruan fuerte no afectaría mucho al consumidor estadounidense, ya que, aunque subieran los precios de los productos chinos -hay que pensar en cadenas como Wal-Mart, Best Buy y Toys R Us, los productos a precios competitivos de otros grandes exportadores, como México y la India, los sustituirían en las tiendas.

La medida en que el anuncio ayudará a la economía estadounidense dependerá de la proporción de la revaluación que permita Beijing.

Por ejemplo, un alza de 20% podría recortar el déficit comercial de Estados Unidos con China hasta en 150,000 millones de dólares, además de generar hasta 1 millón de empleos al hacer las exportaciones estadounidenses más competitivas, según el estimado de Fred Bergsten del Instituto Petersen de Economía Internacional. Entre el 2005 y el 2008, China permitió que el ruan se apreciara 20% contra el dólar, antes de detener el proceso para enfrentar la crisis financiera global.

Pocos economistas consideran que China permitirá una revaluación de tal magnitud, al menos por ahora. Se trata de un paso en la dirección correcta, pero la pregunta es, en qué medida permitirán que se revalúe la divisa, y con qué velocidad , dice Bergsten, quien ha asesorado al gobierno chino en el tema de la moneda.

El anuncio, que fue adelantado a autoridades en Washington, fue recibido con júbilo en la Casa Blanca, que lo vislumbra como un triunfo de la política de no confrontación del presidente Obama y su estrategia de negociaciones de bajo perfil sobre el tipo de cambio.

El gobierno de Obama pospuso un reporte sobre la divisa china desde abril para dar más tiempo a Beijing.

Obama dijo que el anuncio de Beijing es un paso constructivo que puede ayudar a reforzar la recuperación y contribuir a una economía global más equilibrada .

El secretario del Tesoro, Tim Geith­ner, agregó: Una vigorosa implementación significaría una aportación positiva a un crecimiento global fuerte y equilibrado .

Los escépticos hacen notar que ya antes China ha enviado señales de apreciación monetaria, usualmente antes de algún cónclave internacional y luego no hace nada.

En abril, previo a la visita a Washington del presidente Hu Jintao para una cumbre nuclear, China comunicó que ya era tiempo de una mayor flexibilidad de la moneda. El ruan permaneció sin cambio.