Washington. Los inmigrantes legales que reciben beneficios públicos, como el Medicaid (seguro médico), cupones de alimentos o subsidio para la vivienda, podrían tener más dificultades para obtener la llamada green card, documento que concede al inmigrante el derecho a residir y trabajar en el país (la ciudadanía estadounidense), debido a un giro en la política en el tema migratorio dado a conocer por el gobierno del presidente Donald Trump.

La nueva política de inadmisibilidad por motivos de “carga pública”, que será efectiva a partir del 15 de octubre, establece nuevos estándares para obtener la residencia permanente y la ciudadanía estadounidense. La administración Trump trata de limitar la cantidad de inmigrantes legales que “aprovechan” los beneficios financiados por los contribuyentes. Por ejemplo, los que han huido de América Central, y al mismo tiempo seguirá permitiendo la entrada a Estados Unidos de los inmigrantes más adinerados.

Contra la migración

La riqueza, la educación, la edad y las habilidades del idioma inglés cobrarán mayor importancia en el proceso para obtener la green card, ya que el cambio busca redefinir lo que significa ser una “carga pública”.

“A través de la regla de la carga pública, la administración del presidente Trump está reforzando los modelos de inmigración de autosuficiencia y responsabilidad personal, asegurando que los inmigrantes puedan mantenerse a sí mismos y tener éxito en Estados Unidos”, precisó Ken Cuccinelli, director interino de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, a medios de comunicación en una reunión informativa en la Casa Blanca.

Analistas coinciden que el cambio en la políticamigratoria podría reducir drásticamente la inmigración legal, particularmente desde México, América Central y África, donde las economías han estado sufriendo y los ingresos son más bajos.

La posibilidad de convertirse en una carga pública ya es motivo para denegar una tarjeta verde o la oportunidad de convertirse en ciudadano estadounidense.

El presidente Trump ha ido acotando poco a poco el paso de los migrantes a su país. Primero inició con la amenaza de construir un muro, ahora, apoyado por México y Guatemala, coloca filtros de seguridad más potentes. Finalmente, ahora va contra la inmigración legal.