Washington.- La Cámara de Representantes entregó el lunes al Senado el cargo que acusa al expresidente Donald Trump de incitar a la insurrección en un discurso a sus seguidores antes de un mortal ataque contra el Capitolio, echando a andar su segundo juicio político.

Nueve congresistas demócratas que actuarán como fiscales en el juicio avanzaron tras el secretario de la Cámara y el sargento de armas interino portando la acusación escrita a través de la Rotonda del Capitolio hasta la sala del Senado, recorriendo el mismo camino que siguió una turba de partidarios de Trump el 6 de enero cuando se enfrentó a la policía.

Se espera que el Senado empiece el juicio del 9 de febrero sobre el artículo de 'impeachment' contra Trump. Los 100 senadores servirán como jurados en un procedimiento que podría resultar en la inhabilitación de Trump para volver a servir otra vez como presidente.

Diez republicanos de la Cámara se unieron a los demócratas en la votación para acusar a Trump el 13 de enero. Los demócratas del Senado necesitarán el apoyo de 17 republicanos para condenarlo, un difícil reto dada la continua popularidad de Trump entre la base conservadora de los votantes republicanos.

El demócrata Patrick Leahy, el miembro más antiguo del Senado, dijo que presidirá el juicio.

Aunque la Constitución exige que sea el presidente de la Corte Suprema el que presida los juicios políticos a mandatarios, un senador lidera el proceso cuando el acusado no es el presidente actual, dijo una fuente del Senado. Leahy, de 80 años, que fue elegido por vez primera para la Cámara en 1974, es el presidente pro témpore del Senado.

Un asesor dijo que Leahy podrá votar en el juicio, destacando que los senadores votan en todos los asuntos cuando presiden la cámara.

Algunos republicanos pusieron en duda esta afirmación. "¿Cómo preside un senador como un juez y sirve como jurado también?", tuiteó el senador republicano John Cornyn.