Santiago. Decenas de miles de personas volvieron a las calles este jueves para protestar contra las desigualdades sociales en Chile, a donde la ONU decidió enviar una misión para investigar presuntas violaciones de los derechos humanos.

Ante la multiplicación de denuncias de supuestos abusos por parte de los militares, que desde el sábado fueron desplegados en las calles, la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, anunció que había “decidido enviar una misión de verificación para examinar” la situación en el país.

La Central Unitaria de Trabajadores y una veintena de organizaciones sociales convocaron a una segunda jornada de paralización el jueves, pero muchos acudieron a sus trabajos y el comercio abrió tímidamente sus puertas. En la tarde, paulatinamente comenzaron a cerrar más temprano de lo habitual.

México

En el marco de la marcha mundial por Chile, integrantes de organizaciones civiles y estudiantiles se unieron al movimiento en Ciudad de México para pedir la salida del poder del presidente Sebastián Piñera.

Con pancartas que decían: “Desde México, ¡fuera Piñera!” y consignas como “¡Chile, aguanta, México te levanta!” y “¡Chile no está en guerra!”, entre 200 y 300 personas se congregaron afuera de la Embajada de Chile en México para rechazar la violencia y opresión que azota a la nación sudamericana.

María Teresa Luna exigió apoyo diplomático, ya que considera que la situación es insostenible.

“Me vine por trabajo, porque la situación en Chile está muy difícil. El metro y todo el transporte público está muy mal. Los que tienen el poder han hecho mierda al país y dañan a la clase trabajadora”, dijo María Teresa.