Fue la primera pregunta que me hizo el consejo de administración de una empresa mexicana que se enorgullece de tener grandes utilidades, con bajos índices delictivos y de indisciplina.

Les sugerí que nos permitieran hacer un diagnóstico de la empresa, a lo que accedieron con cierta reticencia. Ingresamos a la empresa, revisamos documentos e iniciamos con las primeras entrevistas a directivos para dar nuestro primer paso de lo que llamamos “compliance corporativo”.

Aunque efectivamente se trataba de una empresa sana y muy funcional, el escaneo documental y las primeras entrevistas revelaron una falta de estructura corporativa y la ausencia de documentos que generalmente no se consideran importantes hasta que la empresa enfrenta alguna contingencia fiscal, administrativa o penal. Esta empresa carecía de medios de defensa en el caso de una contingencia.

Cuando se habla de PDC, lo primero que viene a la mente es autorregulación para el cumplimiento del marco legal y normativo. Sin embargo, se habla poco de las bondades operativas y de negocios que éste genera.

Suelo comparar la relación comercial de empresas con las relaciones personales: es más factible que formemos relaciones estrechas y de confianza con personas de similares principios y hábitos, que con aquellas que no los tienen. Lo mismo sucede en la práctica de negocios. Tendremos mejores relaciones comerciales con empresas afines que tienen las mismas políticas corporativas de ética y transparencia en su operación.

Así, contar con un PDC podrá generar los siguientes beneficios:

  • Facilidad de acceso al financiamiento público o privado
  • Crecimiento ordenado y estructurado
  • Prevención de operaciones ilícitas
  • Identificación de los niveles de autoridad y responsabilidad
  • Transparencia interna y ante terceros
  • Administración adecuada de riesgos en la sociedad
  • Mejor imagen institucional
  • Cumplimiento regulatorio y normativo
  • Responsabilidad institucional
  • Competitividad en el mercado

“¿Es como un seguro o un blindaje corporativo?”

La Ley Penal ha sido reformada para incorporar la responsabilidad penal de personas morales y sancionarlas por la comisión de delitos que se cometan a su nombre, por su cuenta, en su beneficio o a través de los medios que ellas proporcionen, cuando se determine que, además, EXISTIÓ INOBSERVANCIA DEL DEBIDO CONTROL EN SU ORGANIZACIÓN.

En ese contexto, la implementación de un PDC será la base de una defensa penal exitosa, ya que en este programa se establecen las medidas que la empresa ha venido tomando para la OBSERVANCIA DEL DEBIDO CONTROL DE LA ORGANIZACIÓN.

“¿Si la víctima es la empresa?”

No se habla mucho de los beneficios del PDC en los casos donde la empresa sea víctima del delito, cuando en la realidad, resulta ser una herramienta imprescindible para imputar responsabilidad penal, ya que la incorporación de códigos de ética, responsivas, descripciones de puestos, (por decir algunas) será imprescindible para poder acreditar que el autor del delito tuvo el conocimiento de que su actuar fue indebido.

Conclusión

Las ventajas de la implementación de un PDC en nuestras empresas hacen que deba ser considerado como un cimiento toral desde su constitución. No esperemos al ahogado para tapar el pozo.

[email protected]

https://www.linkedin.com/in/arturo-palafox-martin-5633a65a/