Un techo en dónde vivir es una necesidad básica para cualquier persona, ya sea en un inmueble propio o rentado. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de los Hogares, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en 2017, existen 34.1 millones de hogares en el país.

Sin importar si es el dueño o no de la propiedad en donde se vive, en ambos casos tiene el mismo derecho de cubrir y asegurar sus bienes si ocurriera algún siniestro.

Rentar no implica que el inquilino se encuentre desprotegido por no ser propietario y eso signifique que no cubra su patrimonio. Ajeno a lo que se piensa, las personas que rentan también pueden contratar un seguro de casa habitación para asegurar sus pertenencias.

Robo, daños por agua, incendios, roturas, variaciones en suministro de la corriente eléctrica a aparatos electrónicos y electrodomésticos, uso diario del inmueble, daños por instalación o traslado de muebles son algunas de las coberturas que tienen este tipo pólizas y el procedimiento para contratarlas es igual a cualquier otro seguro de casa habitación.

HSBC, Mapfre, Allianz, HDI, Axa, GNP y Afirme son algunas de las compañías  que ofrecen este tipo de póliza, mientras que el costo a pagar por este tipo de seguro depende de los bienes que el usuario posea, pues se hace una estimación del valor total de los mismos.

Rafael Rincón Casas, director de daños de HDI, explicó que la diferencia con este tipo de productos es que el inquilino solamente asegura sus bienes y no todo el contenido de la casa como lo es infraestructura en general.

“Cuando rentas la única diferencia es que, aunque no eres el dueño de la casa, sí eres dueño de lo que hay dentro del inmueble. La finalidad de este seguro es que cuando eres inquilino, cuando estás en un contrato de arrendamiento, tienes una necesidad de asegurar los contenidos, más no la casa en sí, la persona que habita ahí necesita cubrir sus pertenencias”, explicó.

A su vez, José Daniel Ramírez Rodríguez, gerente de Daños en Axa México, indicó que con este tipo de seguros se busca proteger el patrimonio de las familias y que la mayoría de las aseguradoras cuentan con un producto de este tipo de póliza de hogar para estos habitantes.

“Un seguro para el hogar permite a las personas que no son dueñas de un inmueble proteger lo que es su patrimonio, que en realidad, es lo que se tiene dentro de la vivienda. La protección que reciben los inquilinos que rentan es la misma que reciben aquellas que son dueñas del inmueble. Sólo se cubre los daños materiales que sufran todos sus bienes”, mencionó.

Daños al inmueble

En caso de que los inquilinos le hagan daño al inmueble, el directivo de HDI recordó que quien lo renta tiene la obligación contractual de pagar por las afectaciones ocasionadas, pero aclaró que el daño se debe entender no por el uso diario del espacio donde habita sino por alguna situación que dependiera directamente del arrendatario.

Detalló que, cuando se trata de mobiliario que es parte de la vivienda, como la estufa o fregadero, el seguro no cubre este tipo de cuestiones ya que solamente están enfocados en los bienes propios del asegurado.

“Cuando se trata de muebles que ya son parte de la casa, el seguro que contrata el arrendatario no estaría cubriendo esos bienes propios que son de la casa, únicamente estaría cubriendo los bienes que son propiedad del inquilino”.

En tanto, José Daniel Ramírez explicó que primero se tendría que determinar el tipo de daño y después el origen. Si la causa de daño lo hace el asegurado, entonces entra la cobertura por responsabilidad civil, pero si el daño es ocasionado por la propia operación del inmueble el responsable sería el dueño de la propiedad y tendría que cubrir ciertos gastos.

¿Y si se vive con roomies?

Al estar de moda vivir con varias personas que rentan en el mismo espacio, también conocidas como roomies, Rincón Casas recomendó que se contrate un seguro entre todos los habitantes de la vivienda, de lo contrario y en caso de pasar un incidente, sería muy difícil determinar quién sería dueño de cada cosa.

“Los roomies siempre compran cosas entre todos. Lo recomendable en una casa en donde varias personas alquilan de manera independiente, es que contraten una sola póliza para el valor de sus bienes en conjunto”, exclamó.

El directivo de Axa aconsejó que todas las personas que habitan la vivienda estén incluidas en la póliza, ya que, en caso de un siniestro, cada uno de los asegurados tendrá que demostrar la propiedad de los bienes que se reclaman.

Indicó que en caso de que alguna de las personas incluidas en la póliza cambie de domicilio pero las otras sigan habitando en el mismo lugar, se debe notificar a la aseguradora para hacer los ajustes de los bienes que están registrados.

Mudanzas

En caso de que por razones ajenas al inquilino tenga que desalojar el inmueble o mudarse, Ricardo Rincón comentó que, aunque ya tenga la póliza firmada, el asegurado sólo notifica a la aseguradora con 30 días de anticipación sobre el cambio del domicilio, y destacó que lo único que se hace es cambiar de casa pero la esencia de los bienes es la misma.

“Se mantiene la cobertura de esos bienes en la nueva residencia a donde el asegurado se cambie”, dijo.

A su vez, el gerente de Axa comentó que un cambio de casa, además de notificarle a la compañía de seguros, aumentaría el incremento de prima sobre la póliza y solamente se cambiaría

“Si el cambio de vivienda lo estás haciendo a los seis meses de haber contratado la póliza de seguro, el incremento de prima solamente lo tendrás que cubrir sobre los últimos seis meses de la vigencia de la póliza que hace falta por cubrir”, indicó.