Se tiene la creencia de que una deuda está relacionada con algo negativo o como una carga para sus finanzas, sin embargo existen las deudas buenas que, aunque tienen un beneficio a largo plazo y, de no saber controlarse pueden convertirse en deuda mala.

“Cuesta creer que existan deudas buenas. Pero sí. Puede ser que no te refieras a ellas como ‘deudas’ pero lo cierto es que lo son. Consisten en pedir un crédito para realizar inversiones o adquirir bienes con el objetivo de obtener una rentabilidad, un flujo de dinero hacia el bolsillo”, explicó la plataforma Fintonic México.

En tanto, la deuda mala, refirió, son las que se adquieren al comprar algo que no se puede pagar al contado.

“Son deudas malas debido a que nos mantienen atados a ir devolviendo una cantidad de dinero en el futuro junto con unos intereses. Por lo que no reportan beneficios aparte del consumo del bien. Sirven para comprar pasivos y no ofrecen rentabilidad económica, es más, nos hacen perder libertad financiera al sentirnos endeudados durante un determinado tiempo”, mencionó Fintonic.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), los errores más comunes para convertir una deuda buena en mala está relacionado con el mal manejo de sus finanzas.

“Consumir a crédito por encima de tu capacidad de pago, pagar el mínimo de tus tarjetas de crédito, comprar bienes perecederos a crédito, no elaborar un presupuesto, adquirir servicios y/o productos con altas tasas de interés, utilizar el dinero destinado al gasto fijo, no pagar a tiempo ocasionando que los intereses crezcan y no considerar eventos inesperados como la disminución de tus ingresos o enfermedades u operaciones hospitalarias”, todas estos son elementos que te afectan,  explicó la comisión.

Lo que debe considerar

La Condusef agregó que antes de adquirir una deuda, lo primero que debe plantearse es si realmente necesita ese préstamo, ya que al contar con una deuda siempre se corre un riesgo.

“Antes de tomarla es necesario armar un plan realista, en el que se analice la capacidad de pago, considerando todo tipo de posibles emergencias. Si no sabes cómo determinarlo, puedes hacerlo utilizando la siguiente fórmula: ingresos, menos gastos fijos, menos ahorro es igual a la capacidad de pago”, comentó.

Para demostrar dicha fórmula, la Condusef realizó un ejemplo en el que, suponiendo que los ingresos mensuales son de 12,000 pesos, tendrá que restar todos los gastos fijos (despensa, luz, agua, gas, gasolina, etc.) que serían de 7,000 pesos, menos su ahorro de 3,000 pesos, el resultado será la capacidad de pago: 12,000 – 7,000 – 3,000 = 2,000 pesos.

Además, la comisión refirió que también es importante tener presente algunos conceptos clave como plazo (el tiempo en que liquidará el total de la deuda), tasa de interés (renta que obtiene la institución financiera por el préstamo) y las mensualidades (cantidad que pagarás cada mes hasta finiquitar tu deuda).

“También te recomendamos que compares en varias instituciones financieras las condiciones que te ofrecen, es decir, el tipo de pago que tendrás que hacer, si serán tasas fijas o variables y revisar la tabla de amortización”, agregó.

Evite el sobreendeudamiento

Para evitar que el sobreendeudamiento se convierta en un dolor de cabeza, la Condusef realizó algunas recomendaciones que le permitirán llevar unas finanzas sanas.

En primer lugar recomendó elaborar un presupuesto mensual, donde deberá incluir tus ingresos, gastos fijos y variables. En segundo lugar, aconsejó enlistar todos los créditos con los que cuenta.

“Esto te permitirá conocer cuál es su situación financiera actual y cuánto tendrá que pagar cada mes para estar al corriente con sus deudas”, agregó.

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