Cuando iniciamos nuestra vida laboral, es muy probable que dejemos de recibir dinero de nuestros padres. Es en ese momento cuando empezamos a pensar qué hacer con el dinero que ganaremos, si lo gastamos, si compramos algo, en dónde gastar, normalmente pensamos sólo en un futuro no muy lejano: tener lo suficiente para salir el fin de semana, donde serán las próximas vacaciones y qué necesito comprar, seguramente pensando en lo más moderno en tecnología, videojuegos, etcétera.

Ya cuando hemos madurado un poco más y vemos los gastos que tenemos, así como las prioridades y necesidades que debemos satisfacer, empezamos a ahorrar para nuestro futuro: para el día que me case y tenga hijos. Y no está mal pensar así porque tampoco se trata de correr si estamos empezando a caminar.

Pero qué pasa cuando ya llevamos varios años con esa actitud y nos ponemos a pensar en qué se nos ha ido el dinero.

Por increíble que parezca no encontramos una respuesta tan fácil.

Aprovechar el mejor momento

Y es precisamente este despilfarro el que debemos evitar para poder forjar un patrimonio, por lo que nunca se es demasiado joven para pensar en ahorrar para el retiro, para lo cual es necesario pensar en lo que va a pasar con nosotros el día que ya no trabajemos.

Lo menos que queremos es ser una carga para nuestros familiares, ya sean hijos, hermanos o incluso amigos. Por el contrario, muchas personas imaginan que pasarán su retiro en su casa de playa, en otro país o en su casa de campo, viendo el atardecer, disfrutando de comodidades y recibiendo a la familia, a los nietos o amigos de visita durante las vacaciones.

Este sueño no se ve nada mal, sin embargo, para lograr este objetivo hay que comenzar a ahorrar desde este momento, no importa la edad que se tenga, pero mientras más joven, entre más temprano se empiece, será más fácil lograrlo.

Sin embargo, es muy importante seguir un plan de ahorro constante y adecuarlo para satisfacer las necesidades que tendremos en el futuro.

Ahorro e inversión

No sabemos cuántos años viviremos la etapa de retiro, sin embargo, sabemos la forma en la que queremos vivirla, por ello, hay que aprovechar las oportunidades que nos ofrece actualmente el mercado de ahorro e inversión para el retiro.

1- Fondos para el retiro, conocidos como (afores), a los cuales tienen acceso a través de la empresa donde trabajas.

Se componen por aportaciones obligatorias de la empresa, gobierno y trabajador, puedes hacer aportaciones voluntarias para incrementar tu saldo.

Estos fondos invierten en sociedades de inversión especializadas en fondos para el retiro conocidas como siefores. Las cuales ofrecen diferentes alternativas de inversión diferenciadas de acuerdo con necesidades o edad de cada persona que planea su retiro, las cuales tienen diferentes niveles de riesgos.

2- Seguros dotales, son aquellos que ofrecen instituciones financieras o aseguradoras en donde cada persona puede plantearse un objetivo de inversión a cierto plazo, por ejemplo: A los 60 años de edad quiero tener X cantidad de dinero para realizar un viaje o para no volver a trabajar. Una gran ventaja que tiene este tipo de planes es que cuentan con un seguro de vida que brinda protección a los familiares o beneficiarios que se designen en la póliza.

3- Fondos de Inversión, en donde nosotros mismos podemos hacer una inversión diversificada de largo plazo y obtener atractivos rendimientos.

Es muy importante que cada persona busque asesoría para contratar alguno de estos planes de ahorro, ya que de acuerdo con los objetivos y a la edad que se tiene en este momento es que se puede elegir el que más convenga.

Recuerden: es necesario pensar en el retiro, para lo cual será necesario destinar parte de nuestro ahorro para financiar nuestra vejez y vivir plenamente, y con una completa libertad económica.

Las opciones se encuentran al alcance de todos, no es necesario utilizar sólo una de ellas para complementar el ahorro... Decídete hoy.

*La autora es VP Comercialización y Difusión Asset Management de BBVA Bancomer.