He recibido varios correos de lectores en los cuales me preguntan cuál es la aplicación o programa que yo utilizo para manejar mis finanzas personales. A todos ellos les he compartido que para mí, la favorita y que utilizo es You Need a Budget.

Descubrí esta pequeña aplicación hace ya bastante tiempo, cuando era una simple hoja en Excel que permitía a la gente llevar un presupuesto. Su creador, Jesse Mecham, empezó a comercializarla con gran éxito, tanto que posteriormente evolucionó hasta convertirse en todo un software enfocado en eso: en ayudar a las personas a llevar su presupuesto de manera proactiva.

Cuatro reglas básicas que a primera vista parecen muy lógicas, sencillas e incluso simples, pero que son el pilar para construir un presupuesto que funciona.

Es una metodología bella porque ayuda a las personas a reducir su estrés financiero. Reconoce que nuestros gastos no son constantes y nos ayuda a planear para aquellos meses en donde se elevan: por ejemplo, en las épocas en las que hay que pagar uniformes y útiles escolares, o el Predial de la casa. De tal manera que cuando tengamos que enfrentarlos, el dinero esté ahí, disponible en nuestra cuenta bancaria. Así eliminamos el estrés de tener que buscar de dónde vamos a sacar para pagarlos.

La gran diferencia entre You Need a Budget y los demás programas de finanzas personales es que la metodología nos permite mantener un enfoque proactivo: planear y reaccionar en el momento. Los demás programas manejan un enfoque reactivo, que consiste en registrar nuestros gastos y luego darnos cuenta de que ya gastamos más de lo que pensábamos, cuando ya no podemos hacer nada más que lamentarnos.

Las cuatro ?reglas básicas son:

1. Darle a cada peso que ganamos un trabajo. Ésta es la base de un presupuesto de suma cero, es decir, cada peso que ganamos debe tener un destino desde el momento en que lo recibimos. Nos da control porque nosotros somos los que le decimos a nuestro dinero qué hacer.

2. Ahorrar para los días lluviosos. Ya hablé un poco de esta regla. Nos permite planear para aquellos meses en donde nuestro gasto se eleva, porque enfrentamos gastos que no suceden de manera regular. Si dentro de seis meses tenemos que pagar el Predial y aproximadamente nos costará 6,000 pesos, entonces incluimos en nuestro presupuesto una cantidad de 1,000 pesos mensuales –de tal manera que cuando llegue el momento, tendremos el monto completo para enfrentar el gasto sin problemas.

3. Rodar con los golpes. Ningún presupuesto es perfecto y se puede cumplir a 100 por ciento. De repente hay alguna categoría en la cual tuvimos necesidad de gastar de más y esto no significa que todo está perdido. Esta regla nos permite manejar este tipo de situaciones y ajustar nuestro presupuesto sobre la marcha.

4. Dejar de sobrevivir quincena a quincena. Nos permite romper el círculo vicioso de llegar al final de la quincena sin un peso –nos quita ese estrés y nos hace sentirnos mucho más libres-. Hay que vivir este cambio para entender lo maravilloso que es. Consiste en ir generando, poco a poco, un colchón de un mes de ingresos. Así, el dinero que vamos a presupuestar para gastar el siguiente mes es el dinero que ganamos este mes, el que ya tenemos en nuestro bolsillo y no el que esperamos recibir.

Esto además es muy importante para aquellos que tienen ingresos irregulares y que esperan recibir pagos que de repente se atrasan o no llegan en el momento en el que los habíamos contemplado.

En las siguientes colaboraciones hablaré un poco más de cada una de estas reglas, porque vale la pena entenderlas. Rompen paradigmas y realmente nos ayudan a cambiar nuestra vida.

Mientras tanto, para aquellos que quieran saber más de la metodología o del software, pueden visitar la página de Internet de You Need a Budget aquí: http://bit.ly/YNAB-Home

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com y a escribirme por Twitter: @planea_finanzas

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