El capital privado (o private equity) es una de las inversiones que mayor relevancia han tomado en los últimos años a nivel global, principalmente por el apetito de los inversionistas por mayores fuentes de rendimiento ante un escenario global de bajas tasas de interés.

Este modelo de inversión es relativamente joven en México, aunque en países desarrollados ya está muy consolidado. Por ejemplo, en Estados Unidos el sector de private equity es una industria de 500,000 millones de dólares anuales; asimismo, los fondos de pensiones tienen en promedio 7.5% de su cartera asignada a este tipo de activos.

Desde el 2009 en México los fondos de pensiones pueden invertir en capital privado y a partir de entonces se ha ido incrementando su presencia en inversionistas tanto institucionales como individuales.

¿Qué son los fondos de capital privado? Son un vehículo de inversión alternativo a los instrumentos tradicionales que invierten recursos en compañías privadas que tienen un alto potencial de crecimiento. Los fondos se vuelven socios temporales que inyectan el capital que requiere una empresa a cambio de una parte de sus acciones y derechos que le permitan asegurarse de la buena gestión del negocio y procurar los rendimientos esperados. Al cabo de algunos años, cuando la compañía ha crecido y tiene mayor valor, el fondo elabora una estrategia de salida, vende su parte ya sea en la Bolsa, a una empresa, o a otro fondo, recuperando su inversión y obteniendo una rentabilidad.

Éste es un modelo ganar-ganar, ya que las empresas en las que se invierte se benefician ampliamente. Generalmente pasan de ser compañías familiares, pequeñas o ya consolidadas con necesidades de crecimiento, a empresas sólidas que compiten eficientemente en los mercados globales.

Por otro lado, generan externalidades positivas que benefician a la sociedad.

Un claro ejemplo de esto es la creación de empleos que son el resultado de asociaciones exitosas entre empresas con alto potencial y los fondos de capital privado; otro ejemplo es que generan mayores ingresos impositivos a los gobiernos federales, estatales y municipales mediante el crecimiento de las empresas en las que invierten.

Existen diferentes tipos de estrategias para invertir en capital privado:

  • De semilla: invierten en proyectos aún en etapa inicial en el desarrollo de compañías.
  • De emprendedor (o venture capital): buscan negocios en etapas tempranas, que suelen tener menos de cinco años de vida y no se han consolidado en el mercado.
  • De expansión: son compañías que se encuentran en una situación de oportunidad de expansión; los resultados dependen de la capacidad de incremento de sus flujos de caja.
  • De crecimiento: se asocian con compañías maduras con mayores necesidades de capital cuyos resultados dependen principalmente de la capacidad de crecimiento de los flujos de caja y de los niveles de apalancamiento.
  • De reestructuración: son compañías en situaciones de insolvencia.

Aunque aquí se han mencionado muchas bondades del capital privado, es importante aclarar que el horizonte de este tipo de inversiones es a muy largo plazo; en algunos fondos recuperar el capital invertido y la rentabilidad puede tardar más de ocho años.

Lo recomendable es invertir en capital privado como complemento del portafolio y en un porcentaje que esté en función del perfil de riesgo del inversionista (conservador, moderado o agresivo).

También es óptimo diversificar un portafolio con este tipo de instrumentos, ya que el desempeño de estos activos no se mueve al mismo ritmo que los mercados; esto nos puede beneficiar ya que en situaciones de shocks económicos , como el Brexit, en la que casi todas las variables financieras tuvieron impactos negativos, este tipo de inversiones puede servir como compensadores en una cartera.

En otros países existen intermediarios que están elaborando diferentes tipos de vehículos de capital privado, por ejemplo, fondos de inversión que pueden diversificar en diferentes tipos de capital privado tanto nacionales como internacionales, de diferentes sectores y estrategias, con la ventaja de poder acceder con un bajo capital y la transparencia en la regulación de un fondo de inversión.

El autor es estratega de Inversión - Banca Patrimonial y Privada en BBVA Bancomer.