Lectura 4:00 min
Flores mexiquenses abren paso a mercados internacionales
Con más de tres décadas de envíos a Estados Unidos y Canadá, la región es el principal proveedor de flores de México hacia Norteamérica.

La entidad es primer lugar nacional en producción de flores ornamentales.
La Delegación Regional Extensión Tenancingo en el Estado de México aporta 74.06% del volumen total florícola estatal e incluye los municipios de Zacualpan, Tonatico, Ixtapan de La Sal, Coatepec Harinas y Villa Guerrero, este último liderando con un valor de producción de 3,827 millones de pesos anuales, de acuerdo con cifras de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP) estatal al cierre del 2024.
La entidad es primer lugar nacional en producción de flores ornamentales como crisantemo, rosa, clavel, gerbera, azucena, astromelia, girasol, entre otras especies. La Delegación Regional Tenancingo –que agrupa a Tenancingo, Malinalco, Zumpahuacán, Ocuilan y Joquicingo– aporta 21.18% del volumen de producción floral del Estado de México y 22.17% del valor comercial.
Es por esto que los productores se están enfocando en mantener esta vocación agrícola y abrir nuevas oportunidades mercantiles, “hay muchos floricultores que nacimos dentro de la floricultura, yo soy uno de ellos, mi abuelo fue uno de los primeros”, dijo Jorge Pérez Miranda, productor del rancho Coxflor.
“Estamos sacando alrededor de unos 40 tráileres por semana en temporadas regulares, normales, entre todos los productores de la región”, dijo en entrevista Jorge Bernal Sojo, empresario exportador de flores, cuyas operaciones están entre ocho y 10 tráileres semanales, “cada uno de esos transporta, en promedio, 12 toneladas de flor, casi no es mucho peso, pero sí en volumen”.
Las rutas están definidas por el lado del Pacífico y otra por el centro del país, “las dos llegan a Tijuana”, en la frontera con Estados Unidos, el principal mercado para la exportación, en total, el traslado desde el corte hasta el destino en Estados Unidos toma entre tres y cuatro días, comentaron los encargados de logística.
“Nosotros hacemos una economía enfocada a los pequeños productores que no tienen acceso a una exportación directa, damos las facilidades para que cualquier productor, a través de nuestras rutas y los procesos de exportación tengan esa oportunidad en un mercado internacional”, refirió.
Controles de calidad
Toda la cadena opera con refrigeración. Una vez en el cuarto frío del rancho, la flor procesada puede estar hasta una semana, “así garantizamos que el consumidor final pueda tener sus flores en vida florero, hasta 12 días, dependiendo de variedades”, dijo Pérez Miranda.
Sus flores llegan a “casi toda la franja desde Los Ángeles hasta Miami, un poquito a Canadá, un poquito a Washington, que es donde estamos abriendo más camino para poder seguir exportando”.
“En Estados Unidos nos piden libre de plagas y enfermedades, tallos de buena calidad, rectos, con el color, con el tamaño, tamaños de botón, en algunos momentos, de más de seis centímetros hacia delante”, en cuanto al embalaje “que las tarimas vayan limpias, que sean nuevas, que estén desinfectadas; que el cartón que usemos tenga la resistencia necesaria; que el plástico, el embalaje que usamos, sea autorizado”.
Con más de tres décadas de envíos a Estados Unidos y Canadá, la región es el principal proveedor de flores de México hacia Norteamérica. Aunque hay mercados que aún no pueden ser atendidos, “a los chinos les gusta mucho el producto de México”.
La mano de obra es el principal desafío que enfrenta el sector, ya que “no todos aceptan capacitarse y el trabajo que hacemos para poder enseñar, los que trabajan son de aquí, o son de pueblos vecinos también es un negocio se va heredando”.

