Derivado de que en este año hay una mayor retención de transferencias federales para los municipios del Estado de México, se están generando más problemas de liquidez para los ayuntamientos mexiquenses, informó Moody’s.

Por medio de un reporte, la agencia explicó que por la pandemia se efectuaron convenios de retención de transferencias federales con el Estado de México y varios de sus municipios para solventar diversas obligaciones en los pagos de servicios, como electricidad y agua, así como pensiones, entre otros.

“Las retenciones generalmente se hacen con el Fondo General de Participaciones que no están etiquetados para gastos específicos, y las transferencias del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (Fortamun) que proporciona recursos para el desarrollo de los municipios. En conjunto, estas dos fuentes representan un promedio de 80% de los ingresos operativos de los municipios”, refirió.

En total, las retenciones de las participaciones aumentaron 80% en términos nominales en el 2021 para los 15 municipios con mayor población del Estado de México, luego de disminuir 11% el año anterior.

“La retención de participaciones fue equivalente a 16% del total de participaciones en promedio en el 2020 para los 15 municipios más grandes del estado y algunos municipios experimentaron fuertes aumentos de 244% en las retenciones en promedio en los primeros nueve meses del 2021, en comparación con el mismo periodo del 2020”, sostuvo la calificadora.

Puntualizó que el retenimiento creció considerablemente este año como resultado de un gran incremento de la morosidad del pago de obligaciones en la contingencia.

Como efecto de ello, se exacerbará el ya elevado estrés de liquidez para este año y para el 2022. Sin embargo, en el largo plazo, las retenciones o deducciones limitarán la acumulación de obligaciones a organismos estatales y federales, reduciendo la transferencia de presiones financieras a las futuras administraciones municipales.

Además, por el aumento de las retenciones de participaciones y la presión en la liquidez financiera se ralentizará el proceso de recuperación de los municipios del Estado de México.

Impacto

El impacto de las retenciones está siendo más pronunciado en algunos municipios; por ejemplo, Ecatepec y Toluca. "Las retenciones limitaron su flexibilidad financiera durante la crisis económica del 2020, así como en la recuperación de sus indicadores de liquidez en el 2021, además de tener una gestión del gasto insuficiente".

En el caso de Ecatepec, las retenciones del Fortamun y de participaciones representaron 26% de los ingresos operativos y 25% de los ingresos totales en el 2020.

“Las retenciones, agravadas por los efectos de la pandemia, provocaron un deterioro de la liquidez. De acuerdo con el fuerte aumento de las retenciones en los primeros nueve meses del 2021, se espera que el municipio continúe registrando una débil liquidez este año, aunque las dificultades deberían comenzar a disminuir en el 2022”, ahondó el reporte.

Mientras que en Toluca las retenciones fueron más modestas en el 2020, equivalentes a sólo 10% de los ingresos totales, se generó un fuerte incremento para el 2021, alcanzando 29% de los ingresos operativos y 28% de los ingresos totales.

“Probablemente se mantendrá en un nivel similar el próximo año. La disminución de los fondos disponibles relacionada con las deducciones de participaciones es una de las muchas dificultades financieras que enfrenta el municipio, lo que contribuirá a que registre una liquidez excepcionalmente débil en el 2021 y el 2022. La débil liquidez de Toluca es un reto crediticio importante, especialmente por el uso frecuente de créditos de corto plazo por parte del municipio”, recalcó Moody’s.

También destacan Tlalnepantla y Atizapán de Zaragoza, que no recibieron recursos del Fortamun en el 2020 porque la totalidad de dichos recursos fueron retenidos para cubrir los saldos adeudados a la Comisión de Agua del Estado de México y la Comisión Nacional de Agua.

Proyecciones

Para el 2022 se continuará con diferentes niveles de retención, lo que limitará la capacidad de los municipios mexiquenses de financiar los gastos operativos con transferencias.

Por lo tanto, deberán realizar recortes adicionales del gasto o acumular otros pasivos circulantes, como cuentas por pagar, “ésta última opción ejerce una continua presión negativa sobre los indicadores de liquidez”.

Sin embargo, la retención de transferencias no afectará la capacidad de los municipios calificados por Moody’s de pagar la deuda de largo plazo, “ya que las transferencias federales seguirán siendo suficientes para cumplir con sus obligaciones”.

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