Debido a una desaceleración en la actividad económica de algunos sectores y al encarecimiento del crédito derivado del alza en las tasas de interés , el financiamiento otorgado por parte de la banca comercial a los estados y municipios registró una caída anual real en abril de este año (3.1%), señalaron especialistas.

Al cuarto mes del 2017, el saldo nominal ascendió a 338,302.5 millones de pesos, aunque a partir de noviembre del año pasado comenzaron a presentarse disminuciones anuales: 3.5, 1.1, 3.7, 4.3, 3.4, y 3.1, en ese mismo orden, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

En algunos sectores se nota cierta moderación de actividad económica de la parte productiva, por ejemplo, la construcción y el textil, están enfrentando una desaceleración económica en las actividades ligadas con el consumo y eso, junto con que durante los primeros meses del 2017 hubo una incertidumbre financiera importante, sobre el tipo de cambio; tanto los bancos como los contratantes de créditos disminuyeron su actividad , comentó José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic).

El investigador del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Kristobal Meléndez, destacó que derivado del alza en las tasas de interés en este tipo de créditos, incrementó el riesgo: por parte de los contratantes, aseveró, que se ven desalentados por tener que pagar un crédito más caro y optan por no sacarlo, o por parte del banco, que enfrenta un mayor riesgo de que no se les pague la totalidad del crédito, lo cual también inhibe el otorgamiento de este tipo de crédito.

Además, se ha presentado un retroceso de los créditos desde el 2014, porque ha habido un incremento importante de la cartera vencida, entonces los bancos hicieron una nueva planeación para evitar esta situación (...) dado que los bancos tenían problemas de este tipo, de riesgo de pago, empezaron a tener nuevas políticas en el otorgamiento de crédito , afirmó.

Raymundo Tenorio, director de la carrera de Economía y Finanzas del Tecnológico de Monterrey, coincidió en que el crédito se vio afectado, tanto por el ritmo de crecimiento como por el tipo de cambio, y sobre este último explicó que la depreciación del peso frente al dólar encarece el crédito y eleva los niveles de riesgo para la banca, entonces, contrae la política de otorgamiento de crédito y se vuelve más cuidadosa en la administración de riesgos .

Igualmente, expuso, el gobierno tuvo que justificar su plan de austeridad y, por ello, el crédito que se concede al gobierno disminuyó, mientras que en el caso de las empresas, éstas han disminuido su solicitud de crédito de la banca comercial, y han preferido financiarse con proveedores, pues al encarecerse el crédito, buscan financiarse con proveedores, porque es más barato .

Inversión y consumo

La disminución en los financiamientos otorgados por la banca comercial a estados y municipios puede tener efectos negativos en la economía, al afectar el consumo por parte de las familias, y la inversión por parte de las empresas.

El crédito para las empresas es un complemento para la operación, el crédito para las familias es tanto un crédito patrimonial para adquirir casa habitación o bienes patrimoniales, como un automóvil, como para el consumo; entonces, sí afecta una caída en el crédito el bienestar de las familias en términos de acceder a estos bienes , enfatizó Raymundo Tenorio.

En el mismo sentido, el investigador del CIEP señaló que además del impacto en familias y empresas, también se ven afectados gobiernos estatales y municipales, pues los mismos gobiernos utilizan a veces este tipo de créditos, cuando ya no son accesibles los créditos más económicos, como banca de desarrollo .

De la Cruz concluyó que el otorgamiento de crédito es indispensable para que una economía crezca (...) el papel de la banca como intermediario es indispensable para garantizar que los recursos lleguen tanto a la parte productiva como a los hogares y que esto complemente las inversiones y el consumo .

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