Puebla, Pue. Dueños de comercios y restaurantes exigieron al ayuntamiento de Puebla que retire a vendedores ambulantes del Centro Histórico, ya que a ellos no los están obligando que cumplan con las disposiciones sanitarias.

El presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, José Juan Ayala Vázquez, criticó la falta de congruencia del gobierno municipal respecto a la aplicación de la ley, porque a los locatarios están inspeccionando hasta dos veces los establecimientos para constatar que el personal use cubrebocas, tengan gel antibacterial y respeten el aforo máximo de clientes, ya que de lo contrario son sancionados o en el peor de los casos clausurados.

Bajo este contexto, dijo que hay muchas quejas sobre el actuar del área de Normatividad, ya que los inspectores no retiran puestos de la vía pública y “hasta toleran que invadan la ciclovía en algunas calles; actividad informal que se ha ido extendiendo en la zona durante el último año del ayuntamiento”.

A raíz del nuevo decreto originado por el alza de contagios de la tercera ola de Covid-19 emitido por el mandatario, Miguel Barbosa Huerta, mediante el que se dispuso que los negocios en el estado reduzcan el aforo a 30%, Ayala Vázquez, comentó que apoyan la medida, pero que la Comuna de Puebla también actúe en forma responsable contra el comercio informal, porque representan un foco de infección.

Incluso, puntualizó, las ventas también están estancadas a 30%, aunque en marzo pasado hubo un ligero repunte entre 40 y 50%, pero volvieron a caer y podrían desplomarse más al reducir aforos de clientes, agregando que “los vendedores ambulantes son una competencia desleal que les merma sus ingresos al poner los puestos de comida o de otras mercancías en frente de los locales”. 

Al respecto, la presidenta local de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Olga Méndez Juárez, afirmó que los comercios y prestadores de servicios están “abandonados por las autoridades ante el comercio informal en el Centro Histórico”, ya que los poblanos y turistas evitan lo más que pueden las zonas donde están los negocios por las dificultades de movilidad que generan los puestos en las calles.

Mayor riesgo

Indicó que en esta tercera ola de Covid-19 hay más riesgos de contagios y las autoridades municipales “están dejando que los vendedores informales sigan operando en total impunidad, lo cual es injusto para el empresario que está tratando de cuidar los empleos que genera a pesar de las bajas ventas, las cuales con la reducción del aforo a 30% en restaurantes no alcanzarán una derrama económica positiva.

Comentó que el decreto estatal obliga a reforzar las medidas sanitarias durante el tiempo que esté vigente, con lo cual pierden una oportunidad en tratar recuperarse, pero con la esperanza de que se supere este nuevo bache durante los días que resten a julio.

En tanto, Marco Antonio Prósperi Calderón, presidente local de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur), consideró que el ambulantaje aun con pandemia seguirá, porque la Comuna poblana lo tolera bajo estas condiciones, pese a que no generan empleos y tampoco pagan impuestos como un empresario que sigue cumpliendo con sus obligaciones.

Mencionó que venían con números rojos en ventas y con las disposiciones a causa del rebrote, y los negocios pueden resistir lo que resta del año “con la confianza de que se supere esta nueva crisis sanitaria”.

estados@eleconomista.mx