En el 2000 se fincaron y anunciaron ambiciosos planes de inversión y desarrollo en la llamada Costa Maya, al sur de Quintana Roo. Los planes preveían la construcción de hasta 15,000 cuartos hoteleros, marinas y campos de golf.

Poco después de presentado el proyecto, un informe elaborado por la extinta Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) a la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) daba cuenta de que dichos planes nunca fueron viables por limitantes ambientales y de infraestructura.

Pese a las evidentes limitantes, durante las administraciones estatales de Mario Villanueva, Joaquín Hendricks y Félix González Canto se alimentaron, e incluso anunciaron, planes de reactivación del proyecto, que originalmente sería impulsado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo.

LOS PLANES

El proyecto original de Gran Costa Maya incluía un campo de golf asociado a un desarrollo inmobiliario en línea costera y zona continental, preveía además un desarrollo hotelero de 4,857 cuartos en una primera etapa, palafitos en lagunas interiores y lagunas arrecifales que se pensaba tendrían un gran impacto en el mercado turístico; incluía también un parque temático; construcción de canales de navegación ecoturístico, que conectarían a las lagunas interiores y áreas comerciales, de servicio y de entretenimiento en la línea de costa, todo ello previsto en el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial y en el Plan Turístico Integral (PTI) de Fonatur.

Los estudios técnicos establecieron como inviables estos planes porque son enormes las dimensiones de la reserva territorial disponible y existe una carente falta de infraestructura básica y de servicios en la zona que no son suficientes para dar factibilidad financiera a la inversión y tampoco alcanzan para consolidar una masa crítica hotelera y de actividad económica capaz de detonar el desarrollo socioeconómico y turístico de la zona .

NULA VIABILIDAD

Sobre el campo de golf, dicho informe establece que desde el punto de vista financiero es inviable, lo cual se ha discutido y demostrado ampliamente con los consultores del Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial y, en el caso de la Semarnat, con el grupo de trabajo de revisión de la PROYNOM-140-SEMARNAT-2005 para campos de golf .

Asimismo, da cuenta de que, aunque es mínimo el desarrollo hotelero proyectado sobre la línea de costa con aproximadamente 1,800 cuartos, éstos enfrentan un grave riesgo ante fenómenos meteorológicos y no se alcanza la masa crítica y el flujo de turismo anual para hacer viable su construcción y operación.

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