Empresarios del sector de la construcción en el sur de Sinaloa denunciaron que el gobierno federal no está incluyendo a las compañías de la región para la edificación del proyecto turístico más importante de la saliente administración: el Centro Integralmente Planeado (CIP) Playa Espíritu.

Entrevistado por El Economista, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), delegación Sinaloa sur, Ramiro Burgueño Niebla, afirma que el año pasado el sector tuvo un crecimiento nulo debido a la falta de desarrollos de vivienda y escasos proyectos estatales de infraestructura (debido al cambio de gobierno en el 2011), por lo que esperaban una reactivación para este año con la edificación del CIP.

Sin embargo, refiere que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), el cual construye el complejo en Escuinapa, decidió traer a empresas de otras entidades del país con las que ya ha trabajado en otros proyectos.

Añade que las constructoras locales invirtieron en la compra de nueva maquinaria para participar en el proyecto después del anuncio que hizo el presidente Felipe Calderón, en el que se aseguró que la obra, mediante una inversión multimillonaria de 12,000 millones de pesos, detonaría económicamente la zona durante su construcción y su futura apertura.

A la fecha, dice el empresario, se ejercieron alrededor de 800 millones de pesos y grande ha sido la sorpresa: no ha habido una sensibilidad por parte del Fonatur para apoyar aquí a la región y ni un contratista del estado de Sinaloa ha tenido la suerte de poder involucrarse con este proyecto .

Acota que esto no se debe a una falta de maquinaria, capacitación o mano de obra, ya que en todo el estado se cuantifican alrededor de 1,000 constructoras, las cuales representan 10% de los afiliados a la CMIC a nivel nacional.

Burgueño Niebla explica que las empresas del sur de Sinaloa han estado buscando participar en las licitaciones de la obra (en la cual se están haciendo trabajos de pavimentación, alcantarillado y electricidad), pero las declaran desiertas o las cancelan por supuesta falta de recursos.

Por eso, como Cámara, hemos estado pugnando para que le den oportunidad a las empresas locales porque, de alguna manera, provocas que se reactive el sector, que haya más actividad y los mismos contratistas tienen aquí a los proveedores .

CONTRATAN A PROVEEDORES ?PERO NO LES PAGAN

Por otro lado, refiere que existen una serie de adeudos que el Fonatur mantiene con empresas sinaloenses de renta de maquinaria y proveeduría de materiales que fueron, ésas sí, contratadas para la construcción de Playa Espíritu.

El entrevistado comenta que hace un mes se pudo obtener, mediante la intervención del delegado del Fonatur en el estado, Joel Amarillas, un pago por 12 millones de pesos a un número no mayor de 30 empresas involucradas.

Sin embargo, por falta de rigor en el registro de los contratos, ya que los tratos se hacen solamente bajo palabra muchas veces, aún quedan una treintena de proveedoras a las que les deben dinero y que no pueden comprobar los tratos con el órgano.

Ante ello, dijo que la CMIC delegación sur de Sinaloa está a la espera del nuevo gobierno federal para poder dar solución tanto a los adeudos faltantes como al nulo involucramiento del sector estatal en la obra.

Playa Espíritu es un proyecto que nosotros como gremio aplaudimos y estaremos para apoyarlo, pero también estaremos para decirles que ayuden a la industria local porque necesitamos reactivar al sector , finaliza.

OBRAS ESTATALES, ESTANCADAS

Finalmente, Burgueño Niebla detalló que en el segundo semestre del año pasado, para dinamizar al sector y desarrollar nueva infraestructura, la actual administración de Sinaloa pidió un préstamo a la banca de 2,600 millones de pesos, del cual sólo se aplicó aproximadamente 15% por razones que ignora la CMIC, por lo que el sector sigue sin reactivarse.

No alcanza la playa para todos

  • 12,000 millones de pesos es la inversión anunciada para el Centro Integralmente Planeado.
  • 170,000 millones de pesos y 70,000 empleos directos es la detonación de inversiones prevista.
  • 2,300 hectáreas de superficie, donde se construirán dos marinas y 44,100 unidades de alojamiento.

erick.ramirez@eleconomista.mx