Lectura 4:00 min
Moody’s deja sin cambios la evaluación crediticia de Pemex
En materia operativa, la agencia calificadora resaltó que si bien la producción de hidrocarburos se ha estabilizado recientemente, esto no señala una reversión estructural de la caída, y es poco probable que los esquemas actuales de desarrollo aumenten materialmente la producción.

Torre de Petróleos Mexicanos en la Ciudad de Méixco. Foto:
Moody’s Ratings afirmó sin hacer ningún cambio la Evaluación Crediticia Base (BCA) de Petróleos Mexicanos (Pemex) por la expectativa de que el gobierno de México continuará apoyando a la petrolera, además de la perspectiva de una reforma al régimen de pensiones que afecta la empresa del Estado, cuyo perfil crediticio sigue limitado por desafíos operativos que continúan resultando en flujo de caja libre negativo y necesidades significativas de financiamiento.
“La confirmación de las calificaciones de Pemex refleja nuestra expectativa de que el gobierno de México continuará proporcionando un apoyo muy alto y oportuno a la compañía, como quedó claramente demostrado en 2025 e incorporado en nuestros supuestos a futuro bajo la actual administración”, dijo Roxana Muñoz, vicepresidenta – analista Senior de Crédito en Moody’s Ratings.
Te puede interesar
Al mismo tiempo, dejó en B1 la Calificación de Familia Corporativa (CFR) de Pemex, las calificaciones senior no garantizadas respaldadas sobre las notas existentes de la compañía, así como las calificaciones senior no garantizadas respaldadas de Pemex Project Funding Master Trust. También se afirmó el programa MTN senior no garantizado respaldado (P)B1, estableció Moody’s en un comunicado.
La acción de calificación sigue la rebaja de la calificación del Gobierno de México a Baa3 estable desde Baa2 negativa. “A pesar de la menor calificación soberana, las calificaciones de Pemex en B1 permanecen respaldadas por nuestros supuestos sin cambios de apoyo gubernamental muy alto y una correlación de incumplimiento muy alta, que continúan generando un importante margen positivo sobre la BCA de ca de la compañía”.
Si bien, Moody’s fundamenta su evaluación en las fuertes vinculaciones entre Pemex y el gobierno de México, alerta que el riesgo de gobernanza sigue siendo una consideración relevante en la acción de calificación.
El apoyo incorporado en el presupuesto de 2026, junto con el potencial de financiamiento adicional a través de bancos de desarrollo y medidas de política como la reforma de pensiones—que establece límites a beneficios elevados en entidades públicas, incluyendo Pemex—refuerza el compromiso del gobierno con la liquidez de la compañía y su capacidad de servicio de deuda, aseguró Moody’s.
Desde Moody’s, la Evaluación Crediticia Base refleja el débil perfil crediticio independiente de Pemex, caracterizado por flujo de caja libre persistentemente negativo, alto apalancamiento y limitada capacidad interna para financiar gastos de capital y obligaciones de deuda. Esto se evidencia además en necesidades de financiamiento sustanciales, que promedian aproximadamente 14,900 millones de dólares anuales durante el periodo 2026–2028.
En materia operativa, la calificadora resaltó que si bien la producción de hidrocarburos se ha estabilizado recientemente, esto no señala una reversión estructural de la caída, y es poco probable que los esquemas actuales de desarrollo aumenten materialmente la producción.
Al mismo tiempo, las operaciones de transformación industrial siguen siendo ineficientes, mientras que un mayor enfoque en la refinación doméstica reduce los ingresos por exportación de hidrocarburos y limita el potencial de incremento derivado de mayores precios del petróleo. Además, los topes en los precios de combustibles y una menor ejecución de inversiones de capital continúan presionando los márgenes y la sostenibilidad de la producción, restringiendo la flexibilidad financiera.
Por ello, la liquidez de Pemex sigue siendo débil y altamente dependiente del apoyo gubernamental y del acceso continuo a refinanciamiento, en medio de importantes requerimientos de financiamiento, incluyendo vencimientos de deuda, obligaciones con proveedores y gastos de capital. Al 31 de marzo de 2026, Pemex tenía aproximadamente 8,000 millones de dólares en efectivo y 5,700 millones de dólares disponibles bajo líneas de crédito revolventes comprometidas para cubrir obligaciones de corto plazo.
Te puede interesar
Finalmente, Moody’s consideró que el perfil financiero de Pemex se mantendrán en términos generales sin cambios durante los próximos 6 a12 meses, ya que el apoyo gubernamental continuará siendo suficiente para cubrir las necesidades de liquidez y las obligaciones de deuda de la compañía.
Cabe recordar que ayer, jueves 21 de mayo, Moody's bajó la calificación crediticia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE): de Baa2 a Baa3, con una perspectiva estable, con lo que la empresa eléctrica del Estado aseguró que este resultado se debe al deterioro en la fortaleza fiscal de la federación y al gasto rígido derivado del apoyo recurrente a Petróleos Mexicanos con presiones por mayores déficits y una trayectoria de deuda menos favorable.




