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Industria cárnica pide diversificar mercados para abasto de pollo
Resulta vital para otorgar certidumbre a la industria cárnica y garantizar el suministro constante de pollo a las familias mexicanas.

CoMeCarne aclaró que la suspensión temporal funciona como un mecanismo preventivo.
Aunque la industria cárnica avala el cierre a las importaciones desde Brasil por cuestiones sanitarias, pugnó por diversificar las fuentes de abasto ante contingencias globales, recordando que la producción nacional cubre el 80% de la demanda de pollo y el consumo va en aumento 3% en lo que va del 2026.
El Consejo Mexicano de la Carne (CoMeCarne) manifestó respaldo a las acciones implementadas por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) tras la suspensión temporal de las importaciones de productos avícolas procedentes de Brasil.
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A través de un comunicado, el organismo privado destacó que la aparición de contingencias sanitarias a nivel internacional es un escenario latente, por lo que México dispone de sistemas de vigilancia, prevención y control robustos que permiten reaccionar con oportunidad ante cualquier modificación en las condiciones de sus socios comerciales.
Ante las dudas que este tipo de decisiones suelen generar en los mercados, CoMeCarne aclaró que la suspensión temporal funciona como un mecanismo preventivo para que la autoridad sanitaria evalúe a detalle la situación y verifique las garantías necesarias que aseguren un ingreso inocuo de los alimentos.
Asimismo, el Consejo puntualizó que la aplicación de esta medida no implica que los lotes de carne previamente importados hayan incurrido en incumplimientos de las normativas vigentes.
“La reanudación de las importaciones deberá darse cuando el SENASICA determine que existen las condiciones y garantías sanitarias para ello. Tanto la suspensión como su alcance, duración y levantamiento deben responder estrictamente a criterios técnicos, evidencia científica y estándares internacionales”, señaló.
De acuerdo con datos de la CoMeCarne, el consumo de carne de pollo en México es de 3.4 millones de toneladas de enero a agosto del presente año, que representa crecimiento del 3% contra el mismo periodo del 2025, cuando la demanda fue de 3.3 millones de toneladas.
El organismo sectorial señaló que este tipo de eventualidades —similares a los retos impuestos por brotes de gripe aviar registrados recientemente tanto en territorio nacional como en granjas de Estados Unidos— “evidencian la necesidad imperativa de mantener una estrategia de diversificación en las fuentes de proveeduría”.
Para el organismo privado resulta vital para otorgar certidumbre a la industria cárnica y garantizar el suministro constante de pollo a las familias mexicanas, un alimento cuya demanda es satisfecha en un 80% por la producción nacional, mientras que el porcentaje restante requiere de mercados complementarios.
Los socios de CoMeCarne reiteraron su compromiso absoluto con la sanidad pecuaria y el estricto apego a las disposiciones de la autoridad, enfatizando que la protección del patrimonio fitozoosanitario de México constituye una responsabilidad compartida indispensable para asegurar alimentos seguros en el país.




