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Asamblea de Tenedores formaliza transición administrativa en portafolios de CKDs hacia nueva etapa de gestión

BC
Ciudad de México — Tras la separación entre los socios fundadores de Artha Capital, Germán Ahumada Alduncin y Carlos Gutiérrez Andreassen, proceso que tiene aproximadamente un año, la Asamblea de Tenedores aprobó implementar una transición ordenada en la administración de los fideicomisos correspondientes. Como parte de ese proceso, Álvarez & Marsal México asume formalmente la gestión de los portafolios.
Cabe señalar que, derivado de la separación, las asambleas se llevaron a cabo de forma diferenciada por vehículo. La información aquí reportada corresponde a los fondos ARTHACK10 y ARTH5CK17, bajo la gestión de Germán Ahumada Alduncin, los cuales ya se encuentran en proceso formal de relevo de administración.
En este sentido, el equipo de administración de dichos fondos trabajará de manera coordinada con Álvarez & Marsal México durante la etapa de transición, asegurando una transferencia ordenada del conocimiento operativo, el resguardo de la información y la continuidad en la gestión de los activos subyacentes, asegurnado en todo momento la preservación del valor de los mismos.
La determinación se adoptó de forma negociada y progresiva, priorizando la continuidad operativa de los proyectos de los activos y la protección de los intereses de los inversionistas, con plena vigencia de los contratos corporativos de cada vehículo.
Entender la relevancia de este proceso requiere considerar la naturaleza de los CKDs. La Bolsa Mexicana de Valores los define como valores fiduciarios de largo plazo destinados al financiamiento de proyectos o a la adquisición de empresas en sectores con potencial de crecimiento. No son instrumentos de liquidez inmediata — su rentabilidad se materializa a través de estrategias de desinversión que pueden extenderse por años. En ese horizonte, la calidad y continuidad de la administración es determinante para el resultado que reciben los inversionistas.
El relevo ocurre en un momento de escrutinio creciente sobre los instrumentos estructurados en el mercado mexicano. Al cierre de febrero de 2026, las Afores destinaban en promedio 7.64% de sus activos a esta clase de instrumentos, con niveles que varían significativamente entre administradoras, en un entorno donde los inversionistas institucionales aplican criterios cada vez más exigentes sobre sus posiciones en esta categoría.
Frente a ese escenario, la capacidad de estos vehículos para gestionar transiciones administrativas de forma ordenada — sin afectar activos, sin generar incertidumbre entre tenedores y dentro del marco institucional que los rige — refleja la madurez que el mercado mexicano de CKDs ha construido desde sus primeras generaciones de emisiones hasta hoy.