La actividad turística en México inició la crisis sanitaria por el Covid-19 en situación vulnerable y lejos de ser un motor para la economía. Durante el primer trimestre del año, el PIB turístico registró caídas del 5.2% (poco más del doble del PIB nacional) en su comparación anual, y del 6.3% respecto al trimestre previo (cinco veces más que la economía del país), reportó el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

“La situación es muy complicada, considerando que en la parte final del trimestre se declaró la pandemia. Las cifras reportadas por el instituto son el preámbulo de un segundo trimestre que será totalmente negro para el turismo. El primero lo podemos calificar de un gris oscuro que preocupa” dijo el especialista en economía turística de Grupo Empresarial Estrategia (GEMES), Humberto Molina.

Durante el 2019, el PIB turístico mostró un aumento del 0.3% (en el 2018 creció 2.6% y en el 2017 3.7%).

El experto consideró que entre enero y marzo pasado la actividad fue impactada por la falta de promoción, nacional e internacional, los temas de seguridad y la mala situación económica del año previo, como principales factores. Con base en información del Inegi, en cifras desestacionalizadas, el componente de bienes tuvo una caída del 3% y el de servicios del 5.6%, en relación al primer trimestre del 2019.

“Es un hecho, la falta de campañas ya venía afectando a la actividad turística en el mercado exterior y con las complicaciones que están ocurriendo ahora, por ejemplo, con VisitMéxico, el escenario es poco alentador. Cuando la situación económica es mala, las personas suelen ajustar su gasto en viajes y es lo que estamos viendo”, agregó Molina.

Contrario a otras ocasiones en que se reportan cifras del sector, el secretario de Turismo, Miguel Torruco, no compartió algún comentario en su cuenta de Twitter.

El presidente de la Asociación para la Cultura y el Turismo en América Latina (ACTUAL), Armando Bojórquez, dijo que atrás están quedando los momentos en que el PIB turístico estaba por encima del PIB nacional, por lo que es momento de trabajar juntos los sectores público y privado para remontar la situación y volver a poner la marca México “en todo lo alto” que debe estar.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx