Para la compañía estadounidense de comercio electrónico Amazon, México es un mercado importante y considera a sus empleados como el corazón de la empresa, que está enfocada en el cliente, en hacer entregas y brindar experiencias importantes para ellos, ante esto asegura que la clave del éxito de sus estrategias en responsabilidad social es tener un objetivo claro que le permita generar mecanismos para que las iniciativas se concreten de manera satisfactoria.

“Tenemos un equipo especifico de sostenibilidad trabajando con respecto a la plegaria climática, buscamos ser un buen empleador no solo para nuestros empleados, también buscamos mejorar las comunidades donde viven y operan”, comentó Marisa Vano, Líder de Comunicaciones en Latinoamérica en Amazon. 

Amazon tiene presencia en México desde hace más de seis años y cuenta con más de 7,500 empleados, cabe destacar que al abrir un centro de distribución, además de que se ayuda a prosperar a la comunidad, crece la tasa de empleo, pues por cada 10 empleos directos se crean nueve indirectos, lo que ocasiona menor tasa de desempleo y un mayor ingreso familiar.

Entre las actividades de RSE destaca la de voluntariado, donde los colaboradores contribuyen activamente “cada tres meses lanzamos campañas internas para saber dónde les gustaría a los empleados que apoyáramos, pueden ser instituciones, organizaciones, fundaciones y quien mejor que ellos que conocen las problemáticas en sus localidades, se dan cuenta de las necesidades y nosotros ayudamos a través de ese empleado que dio la propuesta con donaciones”, agregó la vocera.

Con respecto a los desafíos de la empresa, el principal es el de autos eléctricos y que todas las iniciativas se puedan realizar con infraestructura para inspirar a la industria a sumarse. “La estrategia de RSE tiene que venir en el centro de lo que hacemos, esa es la manera de hacer un negocio, tenemos que ser responsables, hay una gran responsabilidad para utilizar recursos, herramientas y talento, lo que hagamos debe construir y ayudar a que tengamos un mejor planeta para nosotros y para las generaciones que vienen”, acotó Marisa Vano.

viridiana.diaz@eleconomista.mx