Los sueldos en Argentina subieron el año pasado 40.9% en promedio, según informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Es decir, aumentaron 13 puntos porcentuales menos que la inflación (que fue de 53.8%), lo que implica que perdieron 8% de su poder de compra.

En el último mes del año, los salarios aumentaron 2.6% con respecto a noviembre, aunque con subas de 1.5% en el sector privado registrado, 2.9% en el sector público y 5.3% en el sector privado no registrado (el empleo en negro).

Para todo el último año del gobierno de Mauricio Macri, los índices por tipo de empleo muestran una suba de 44.3% (siempre en términos nominales) para los salarios privados registrados; de 42.9% para los sueldos estatales y de 29.5% para los trabajadores no registrados.

En términos reales, eso implica que los empleados registrados del sector privado perdieron 6.2% de su poder de compra, y los del sector público 7.1 por ciento.

Los trabajadores en negro, en tanto, perdieron 15.8%, es decir que, en promedio, los salarios del sector informal alcanzaron a fin de año para comprar sólo 84.2% de lo que alcanzaban un año antes.

En el 2018, los salarios habían acumulado una suba de 29.7%, frente a una inflación de 47.6%, con lo que ya habían perdido 12.2% de poder de compra. Así, sólo en los últimos dos años los salarios perdieron 20% de su poder de compra.

Desde que el presidente Alberto Fernández asumió el cargo el pasado 10 de diciembre, impulsó un paquete de medidas económicas e impositivas de emergencia para intentar poner fin a la peor crisis económica que atraviesa Argentina desde la debacle del 2001.

A principios de enero anunció una subida salarial de 63.4 dólares argentinos para los trabajadores del sector privado, con el fin de combatir la pérdida de poder adquisitivo, que se agudiza en medio de una profunda crisis económica. El gobierno argentino hizo un incremento salarial mínimo y uniforme para los trabajadores en relación de dependencia del sector privado, que representó un incremento del salario medio de 5.5 y 16.2% para las remuneraciones más bajas en el primer trimestre del año. Además, otorgaron incremento salarial para el sector estatal, las fuerzas armadas y de seguridad de 4,000 pesos para los trabajadores con remuneración inferior a 60,000 pesos argentinos.

“Todo eso lo hicimos después de haber abordado el problema que más nos preocupaba: terminar con el hambre que sufren millones de argentinos. Por eso pusimos en marcha, de modo plural y participativo, un plan que aspira a que todos los argentinos, sin distinción alguna, se conviertan en actores de la proeza que supone derrotar el hambre que devasta a nuestros compatriotas”, ha dicho el presidente.

El gobierno espera que el aumento de salario tenga “un efecto dinamizador de la demanda”, y eximió a las pequeñas y medianas empresas del pago de las contribuciones aplicables al aumento durante tres meses.