El cierre de las actividades por la pandemia del Covid-19 que mantuvo en semáforo rojo a la zona metropolitana y otros 10 estados en el país provocó que se irrumpiera la tendencia de recuperación que presentó la industria automotriz durante el último trimestre del 2020, pues en enero provocó una caída de 22.6% en la comercialización de autos ligeros a nivel nacional, afirmó la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

La industria automotriz vendió 81,203 vehículos ligeros en México durante el primer mes del 2021, que representó la disminución de 23,649 vehículos respecto a enero del 2020, cuando vendió 104,852 unidades, con lo cual ya suma 11 meses de descenso continuo, de acuerdo con el reporte automotor del Inegi.

La industria esperaba un menor impacto en la comercialización de los autos, por lo que la caída del 22.6% en la venta de vehículos en enero “profundiza la crisis del sector, interrumpe la tendencia de lenta recuperación y modificará a la baja la expectativa inicial de crecimiento de 11.2% esperado para el año”, afirmó Guillermo Rosales, director adjunto de la AMDA.

En enero, la industria automotriz proyectó la comercialización de 1 millón 50,000 unidades al finalizar el 2021, pero ante un mal comienzo de año en las ventas, la cifra será ajustada en los siguientes meses de mantener dicha tendencia.Julio Santaella, titular de Inegi, afirmó que la venta de 81,203 unidades en enero fue la menor en nueve años para un primer mes. “La recuperación de las ventas automotrices se ha estancado, pues llevan cinco meses rondando contracciones anuales de 20% y enero marcó 22.6%”.

El incremento de contagios, muertes y temor causado por la pandemia Covid-19 es el principal factor explicativo de este resultado, aunado a la disminución en el suministro de vehículos a causa de la insuficiencia en las plantas de manufactura de semiconductores electrónicos”, mencionó Guillermo Rosales.

Derivado de este fenómeno, los distribuidores de las automotrices que operan en México enfrentaron caída en la comercialización de doble digito e incluso tuvieron un impacto negativo de hasta 50% en sus ventas, tal es el caso de Honda con el 48.1%; Infinitu de 58%, Mitsubishi de 41% o Jaguar de 83%.

A causa del deterioro de la situación sanitaria, las distribuidoras de vehículos permanecieron cerradas en Puebla hasta el 24 de enero, en la Ciudad de México hasta el día 25, en el Estado de México y Morelos durante todo el mes. Estas entidades representan 30% de las ventas nacionales y las restricciones a la comercialización de vehículos en esta zona impactaron significativamente el resultado total del mes.

El director de la AMDA destacó que continúa deteriorándose el entorno económico y la confianza de los consumidores, con lo cual la decisión de compra por parte de clientes potenciales que mantienen capacidad de adquisición está siendo postergada.

“Un factor adicional que está impactando a nivel global la manufactura automotriz y disminuyendo la entrega de vehículos es la crisis en la proveeduría de vehículos a los distribuidores”, refirió Rosales.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx