A partir del próximo 23 de octubre, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social comenzará las inspecciones para revisar el correcto cumplimiento de las empresas a la NOM 035 que entró en vigor desde el año pasado y la cual deberá incluir una política de prevención ante factores de riesgos psicosociales.

Con dicha norma, las empresas están obligadas a incluir en su operación una política de prevención y protocolos para denuncias anónimas, así como también será obligación del empleador la protección de la salud y bienestar mental de sus trabajadores .

Durante el seminario “A un año de la entrada en vigor de la NOM 035: ¿Cuáles son los aprendizajes y qué está por venir?” organizado por EY México se señaló que la evolución del derecho del trabajo en México ha estado marcado por diferentes momentos, los cuales han detonado en que hoy, los empleados cuenten con mejores derechos y protección.

Explicaron que todos los avances o mejoras se habían centrado en el bienestar físico del trabajador y ninguno contemplaba el bienestar emocional del trabajador por lo que la NOM 035 vino a llenar ese vacío.

“La NOM-035 propone una metodología para disminuir los factores de riesgo psicosocial en el trabajo y transitar hacia un entorno organizacional favorable, lo que implica mayormente obligaciones para los patrones, aunque también algunas para los trabajadores”, comentó Marco González, socio de People Advisory Services (PAS) Performance en México.

Ante este contexto,  la firma EY apuntó que han realizado más de 1,000 estudios en todo el país, y han identificado que durante el 2019 los riesgos psicosociales eran producto del estrés y carga normal de trabajo, sin embargo, en el 2020 estos se han acentuado a causa del impacto de la pandemia en el trabajo remoto, las cargas de trabajo y la falta de control sobre las actividades.

“Son muchos los países que han trabajado de manera importante en impulsar este tipo de regulaciones, las cuales han generado grandes beneficios para los trabajadores y las empresas. Nuestro país necesitaba avanzar en este sentido para estar en igualdad de condiciones y ofrecer beneficios a la fuerza laboral, similares a los de otros países, cuyas empresas pueden invertir en México”, señala Alejandro Caro, Associate Partner de EY Law-Laboral.

 “Es importante tomar en cuenta que este tipo de regulaciones nos dan la oportunidad de mejorar nuestro entorno organizacional, lo cual a su vez abona a la competitividad, el bienestar de nuestros colaboradores y protege la reputación de las organizaciones”, afirmó Carlos Mario Sandoval, socio líder de People Advisory Services (PAS) para México y Colombia.

Algunas de las obligaciones que incluye la norma a su entrada en vigor se encuentran:

  • Establecer por escrito y difundir una política de prevención de riesgos psicosociales.
  • Adoptar medidas para prevenir y controlar los factores de riesgo psicosocial.
  • Identificar a los trabajadores que fueron sujetos a acontecimientos traumáticos severos y canalizarlos para su atención a la institución de seguridad social o privada.
  • Adoptar un mecanismo seguro y confidencial para presentar quejas.

Cabe señalar que la STPS, quien  tiene a su cargo la vigilancia la NOM-035, no establece expresamente una sanción por incumplimiento, sin embargo, se trata de una disposición de seguridad y salud en el trabajo y, las sanciones por incumplimiento se encuentran en la Ley Federal del Trabajo, y van de las 250 a las 5,000 UMA.

La segunda fase de cumplimiento de obligaciones que entra en vigor el próximo 23 de octubre del 2020 incluye:

  • Centros de trabajo entre 16 y 50 trabajadores: aplicar una encuesta a los trabajadores para identificar los factores de riesgo psicosocial.
  • Centros de trabajo con más de 50 trabajadores: aplicar una encuesta a los trabajadores para identificar los factores de riesgo psicosocial y evaluar el entorno organizacional.
  • Para todos los centros de trabajo con 16 o más trabajadores: practicar exámenes médicos y evaluaciones psicológicas a los trabajadores expuestos a violencia laboral y/o a los factores de riesgo psicosocial, cuando existan signos o síntomas que denoten alguna alteración a su salud.