La renuncia de la presidenta de Aerolíneas Argentinas, Isela Costantini, primera baja del equipo elegido al asumir por el presidente Mauricio Macri, generó el jueves advertencias sindicales y políticas sobre el futuro de la compañía de bandera reestatizada en el 2008.

Costantini, una exdirectiva de la General Motors en Argentina, Paraguay y Uruguay que se hizo cargo de la aerolínea tras la asunción de Macri en diciembre del 2015, presentó sorpresivamente su renuncia por "motivos personales", luego de mantener una reunión clave el día anterior con el ministro argentino de Transporte, Guillermo Dietrich.

Dietrich afirmó que la salida "fue de común acuerdo". Aseguró que el plan con el que arrancó la gestión en el 2016 lo armaron juntos él y Constantini y que era "que no se privatizaba (Aerolíneas), que tenía que crecer" y eso se cumplió, dijo.

"A partir de ahora hay que trabajar más en el detalle para lograr que Aerolíneas se autofinancie en el 2019", afirmó Dietrich a radio Mitre.

Según la prensa argentina, uno de los temas conflictivos fue la decisión de Argentina de abrir el mercado a compañías de bajo costo.

Aerolíneas y su subsidiaria Austral tienen 70% del mercado en Argentina y el segundo actor es la chilena LATAM con un 25 por ciento.

La renuncia de la empresaria fue lamentada por sindicatos de pilotos y otros aeronáuticos, más allá de que durante el año realizaron al menos tres huelgas por reclamos salariales.

"Ayer (miércoles) fue un día muy triste para los aeronáuticos. Isela Constantini es una oportunidad perdida y para nosotros (su salida) es un error político tremendo. Pero es la conducción política, así como la pusieron, la sacan", dijo Pablo Biró, secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) a la radio La Red.

La Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA) lamentó la renuncia en un inusual comunicado en el que destacó los "invalorables y patrióticos servicios a las empresas aéreas estatales" de la empresaria.

APTA consideró que el gobierno "debió felicitarla y no reemplazarla".

El diputado Ricardo Alfonsín, de la Unión Cívica Radical, aliada del gobierno de Macri, se preguntó si el gobierno estuvo "alguna vez sinceramente interesado en fortalecer Aerolíneas".

Según Alfonsín, "la decisión del gobierno de autorizar a empresas extranjeras a realizar vuelos de cabotaje, cosa que además de no estar permitida por el Código Aeronáutico, claramente se contradice con la idea de recuperar la empresa nacional", sostuvo.

La empresaria será reemplazada por Mario Dell'Acqua, un exdirectivo de la multinacional argentina Techint y quien hasta el miércoles presidía Intercargo, la empresa estatal que presta servicios rampa en los aeropuertos.

Costantini consideró en septiembre que "el potencial de los recursos de Aerolíneas Argentinas nos permite pensar que podríamos llegar al déficit cero en cuatro años", al hablar en el Foro de Negocios Internacional.

Aseguró que la compañía, que tiene una planta de 12,000 empleados, puede ser "una empresa que no pierda plata, y que pueda seguir conectando al país".