La esterilización en los hospitales siempre ha existido, pero en esta época de pandemia reviste mayor importancia. Una parte poco conocida que los pacientes nunca ven, pero no por ello menos importante, es la Central de Esterilización y Equipos (CEYE) en donde se  centraliza, prepara, esteriliza, clasifica y distribuye el material de consumo; igualmente canjea ropa quirúrgica e instrumental médico quirúrgico a los servicios asistenciales de las unidades médicas.

Cada hospital tiene su CEYE, pero es un área que por mucho tiempo se vio más bien como un gasto excesivo; la novedad es que conforme avanza la tecnología ahora más bien puede ser una oportunidad de ahorros; gracias a una esterilización bien planeada y ejecutada, es posible bajar costos a través del CEYE. Por ello los tomadores de decisiones deberían pensarlo mejor y valorar más esta área para implementar las mejores tecnologías porque a la larga les redituará.

Así nos lo hace ver Daniel Abril, director general de Steris para el negocio Healthcare en México, compañía con soluciones que incluyen esterilizadores, mesas y lámparas de cirugía, soluciones de conectividad, así como integración de quirófanos.

El directivo de la compañía, cuyos orígenes se encuentran en la empresa AMSCO, apunta que el principio de esterilización no ha cambiado en los últimos 100 años; es prácticamente lo mismo, pero se han adecuado nuevas tecnologías que ahora obligan a ver al sistema de salud como un todo.

Comenta que México es muy importante para Steris pues aquí tiene la planta más grande de la compañía, en donde trabajan cerca de 600 empleados, lo cual les permite ofrecer precios más razonables de sus equipos porque se producen en México.

Nuestros productos son hechos en esta planta ubicada en Monterrey, la única  que produce esterilizadores de Steris en el mundo.” Abril comenta que es una planta netamente para exportación, pues el 80% de su producción va a Estados Unidos, 15% a Europa y Asia y el 5% restante para América Latina.

Para Steris el 2020 fue un año excelente, con resultados que superaron las expectativas que tenían antes de Covid. “En este último año tuvimos un crecimiento de entre 12 y 13%, y el año previo (el 2019) fue cercano al 16%, con lo que en dos años logramos un crecimiento cercano a 40%”.

Las expectativas son muy positivas

Entrevistado por El Econmista, el directivo señala que la compañía tiene varios negocios, pero en el área específica  de Central de esterilización y quirófano su nivel de ingresos está por arriba de los 15 millones de dólares anuales en México.

Comenta que el mercado mexicano de esterilización representa entre 60 y 70 millones de dólares, y Steris cuenta con una participación de entre 25 y 30%, con expectativas de crecimiento muy positivas considerando las necesidades de la creciente población y la expectativa de vida.

La compañía que se fundó en 1987 tiene una participación en el mercado del sector público cercano al 60% y de 40% en el área privada de la atención médica. Nos comenta que desde finales de  2019 cuentan con una  estructura para  atender directamente a los hospitales, la logística, ventas y proyectos enfocados a ofrecer soluciones completas para los hospitales.

Elevando los estándares para esterilizar

Convencer sobre el beneficio de estandarizar los procesos de esterilización en México ha sido una labor conjunta de muchas empresas internacionales que han empujado el estándar en México. “Hay competencia nacional e internacional y otras marcas internacionales grandes, pero entendemos el contexto  de cómo se está moviendo el tema de estándares y normas  a nivel mundial y lo hemos impulsado a través de la educación clínica en México.” comenta el directivo.  

Apunta que en la medida en que avanza la tecnología y las técnicas como la cirugía robótica o mínimamente invasiva es necesario avanzar a la par con métodos que permitan descontaminar dispositivos o artículos que emplean   baterías, circuitos o procesadores. “Por ello estamos en constante proceso de investigación para analizar el dispositivo y desarrollar nuevos productos en el área de esterilización”.

Asegura que en materia de esterilización hay países latinoamericanos en donde no se da la importancia necesaria en el tema de descontaminación. “Si no se lava bien el instrumental médico y permanece una capa de proteína o de sangre, no importa cuánto tiempo le apliques vapor, no se va a esterilizar”.

Refiere que México ha avanzado mucho y se acerca a altos estándares al igual que Brasil. Comenta que es una ecuación difícil de entender para los tomadores de decisiones que a mayor inversión en el área de esterilización, menores costos en infecciones nosocomiales, menos horas en estancias hospitalarias y menos accidentes laborales de los trabajadores de la salud.

“Si se crean flujos lineales, se evita que el material tenga contaminación cruzada, y más fácil contar con material limpio, ello requiere inversiones grandes que recaen en el hospital”. Pero si se entiende el impacto de esta inversión en el área de CEYE, los resultados a largo plazo en el área operacional permiten reducir costos y conseguir mayor recuperación de los pacientes, reducir las infecciones nosocomiales y menos accidentes laborales.