El incremento de contenido regional en la regla de origen automotriz, de 62.5 a 75%, pactada en el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por su sigla en inglés), conllevará a un crecimiento de nuevas inversiones en el sector de autopartes en la zona de Norteamérica, lo que otorga una oportunidad de negocio para México, siempre y cuando atraiga empresas con mayor tecnología e innovación, coincidieron empresarios y especialistas.

Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), afirmó que una regla de origen más estricta lleva implícito alcanzar una mayor integración en las cadenas productivas, con compromiso de las diferentes marcas de asumir el reto de nuevas inversiones, apostar al desarrollo tecnológico y a la innovación, por salvar elementos de competitividad.

“Cualquier nueva fábrica de vehículos que llegue al territorio de Estados Unidos, se convierte en un cliente potencial para la industria de autopartes en México”, señaló Óscar Albín, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

Para los empresarios del sector automotriz no se perciben “condiciones desfavorables” para continuar con el desarrollo de la industria de autopartes en México, pues nuestro país cuenta con grandes oportunidades para invertir en proveeduría Tier 2 y 3, y agregar mayor diseño e innovación, que permita cubrir el requisito de la zona de ensamble con un salario de 16 dólares por hora.

Atraer mayores inversiones basadas en innovación y desarrollo de tecnología, Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial dijo que se requerirá de una política industrial interna que permita ligar a los centros de desarrollo tecnológico con mayores fortalezas de la industria. “En la medida en que vayamos creciendo en manufactura y extendiendo la manufactura de más alto potencial con la capacitación de jóvenes en ingeniería, haremos más efectiva la producción y se podrá llegar a los niveles de contenido regional requeridos”, afirmó.

Abundó que 70% de la industria automotriz cumple con los contenidos exigidos por el nuevo acuerdo trilateral, así que aquellos que no puedan alcanzarlo, se tendrá que desarrollar una política industrial y dar certeza a las inversiones para disminuir los costos logísticos, energéticos para compensar.

Mirsha Saynes, director de la consultoría de comercio exterior STTAS México, mencionó que el apartado salarial, de fabricar 40% para vehículos ligeros y 45% para camionetas en zonas en donde se pague 16 dólares por hora “preocupa”, porque esas partes sin duda serán elaboradas en Canadá o EU. En este sentido, recomendó al gobierno mexicano aplicar políticas públicas agresivas para atraer inversiones y promover los capitales nacionales, incentivarlos a desarrollar e invertir en innovación.

La industria automotriz se enfrentará a un periodo de ajustes y reconversiones, y los principales movimientos que llevará a cabo será localizar sus proveedores en la región y adquirir con precios competitivos.

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, refirió que una regla de origen automotriz más “estricta” en América del Norte permitirá la generación de valor, a través de la integración de insumos de los socios y asegurará la generación de empleo productivo para México, así como la atracción de mayor inversión.

  • 40% es el porcentaje de componentes de los automóviles ensamblados en EU, Canadá y México que deben ser armados por trabajadores que ganen más de 16 dólares, bajo la nueva regla de origen.
  • 10 puntos porcentuales del componente salarial de la regla se pueden acreditar si la armadora tiene actividades locales de investigación y desarrollo.
  • 5 puntos porcentuales del componente salarial de la regla se pueden acreditar si la armadora tiene cierta capacidad de planta de motores, transmisiones y baterías.

lgonzalez@eleconomista.com.mx