La Federación de la Oficina Agrícola Estadounidense (AFBF, por su sigla en inglés) cuestionó al gobierno de México sobre regulaciones en materia de biotecnología y maíz que dificultan las exportaciones estadounidenses. Además de representar a la industria agrícola estadounidense, la AFBF es una compañía de seguros.

El mensaje de esta agrupación lo transmitió su presidente, Zippy Duvall, en una reunión que tuvo este miércoles con Tatiana Clouthier, secretaria de Economía, y Esteban Moctezuma, embajador de México en Estados Unidos.

Lo dijo así, según un comunicado de la AFBF: “Expresé la profunda decepción de los agricultores y ganaderos de Estados Unidos por la decisión de México de limitar el uso de tecnologías -y los alimentos producidos con dichas tecnologías- que aumentan la sostenibilidad de la agricultura y la capacidad de satisfacer la creciente demanda de alimentos”.

Duvall instó a México a volver a un enfoque basado en la ciencia para el maíz producido tanto para el consumo humano como para la alimentación animal. La Cofepris no ha tomado ninguna decisión sobre solicitudes de autorización de productos de biotecnología agrícola destinados a uso en alimentos y piensos desde mayo de 2018.

La Ley de Bioseguridad de México requiere que la Cofepris tome una decisión sobre una solicitud completa dentro de los seis meses posteriores a su recepción. El 31 de diciembre de 2020, México publicó un decreto final bajo el cual se revocarán las autorizaciones existentes “para el uso de grano de maíz genéticamente modificado en la dieta de mujeres y hombres mexicanos” y se prohibirán nuevas autorizaciones hasta que el grano de maíz modificado genéticamente sea completamente reemplazado por 31 de enero de 2024.

Por su parte, el gobierno de México externó su preocupación sobre restricciones actuales a sus exportaciones de tomate y en relación a posibles afectaciones a sus exportaciones de carne de bovino hacia Estados Unidos.

Junto con otros casos, Clouthier planteó esta inquietud tanto a funcionarios como a representantes del sector privado de Estados Unidos, como parte de una gira de trabajo que realiza esta semana en Washington, DC.

En primer lugar, en una reunión con Duvall, Clouthier “compartió su preocupación” por la correcta operación del acuerdo de suspensión del tomate, renegociado en 2019 entre el Departamento de Comercio y los productores mexicanos, así como las inspecciones que se están llevando a cabo en la frontera a exportaciones mexicanas por presunta presencia de virus rugoso.

De igual forma, abordaron el tema de estacionalidad, el acceso de papa fresca proveniente de Estados Unidos.

Por último, Clouthier se refirió al seguimiento que la Secretaría de Economía les da a las investigaciones sobre estacionalidad que lleva a cabo la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC, por sus siglas en inglés) a pepino, calabacita, pimiento morrón y fresa. También se reunió con la secretaria de Comercio de EU, Gina Raimondo, para dialogar sobre la importancia del relanzamiento del Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN).

roberto.morales@eleconomista.mx