A pesar de que ya se ha tratado que Comcel podría estar cerca al cambio de la marca para ser unificada con las demás compañías de telefonía celular de América Móvil que operan bajo el nombre de Claro, no se trata de la última empresa que Carlos Slim tiene pendiente para meter en la tendencia de consolidación de su marca.

El grupo América Móvil tiene operaciones en 18 países del continente americano, de ellos 15 ya tienen en sus mercados la marca Claro, los tres restantes (México, Estados Unidos y Colombia) serían los próximos en dar el paso. Se trata de tres gigantes de las comunicaciones móviles cuyas marcas tienen mucha fuerza y tradición, razón por la que para un cambio de nombre se deben considerar diversos factores.

TracFone es la compañía de servicio prepagado que funciona en Estados Unidos y cuenta con 19.3 millones de suscriptores. Opera con otras tres marcas: NET10, Straight Talk y SafeLink, cada una de ellas está dirigida a un público objetivo. En cuanto a su presencia, la compañía tiene 80,000 tiendas distribuidoras en los diferentes estados del país, incluyendo Alaska, Puerto Rico y Hawaii.

Telcel es la marca que rige en México, donde al igual que Colombia también funciona Telmex como proveedor de telefonía fija.

La unidad de estas dos empresas representa 70% del mercado de las telecomunicaciones inalámbricas en territorio nacional, según cifras de la compañía.

Además, su número de suscriptores asciende a 65.6 millones y su porcentaje de penetración en cobertura inalámbrica es de 83 por ciento.

La filial en Colombia, Comcel, con presencia en el país desde el 1 de julio de 1994, cuenta con más de 33 millones de abonados y al cierre del año pasado reportó ingresos operacionales por 3,970 millones de dólares.

El cambio de estas tres marcas dejaría a los 225 millones de clientes móviles de América Móvil suscritos a una sola marca. De acuerdo con los expertos, esto sería una movida que le daría a la compañía mayor consolidación internacional y que estaría en línea con la tendencia del sector.

Pero cambiar marcas con tanta historia podría costarle a Slim 10% del valor de cada una de las marcas que están vigentes.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica