Si México quiere ser autosuficiente en alimentos básicos necesita usar tecnologías sustentables y hacer alianzas público-privadas, donde se integre investigación internacional y nacional, “cosechar” lo mejor que existe en organismos como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), así como en diversas universidades y empresas, señaló Bram Govaerts, director global de Innovación Estratégica del CIMMYT.

El experto destacó que en 26 regiones del centro y sur del país con potencial productivo medio y alto, en Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Guerrero, Guanajuato y Campeche, el rendimiento de maíz puede aumentar de 2.3 a 5.5 toneladas por hectárea y este rendimiento en 1 millón 622,000 hectáreas, ya identificadas, aumentaría la producción de 4 millones de toneladas a más de 9 millones, con lo que se reducirían las importaciones del grano.

La agricultura —señaló— tiene que ir hacia la conservación del medio ambiente, donde se requiere fertilización integral, combinar biofertilizantes, mejorados de suelo o agricultura de conservación, y donde es necesario complementar con micronutrientes y cierta fertilización química.

Destacó que hay 11 proyectos de investigación, que cuentan con apoyo del Programa de Conservación del Suelo y el uso Eficiente del Agua, de la Dirección de Biocombustibles y Fibras Naturales de la Sagarpa, que encabeza Jesús Arroyo García. Los proyectos contemplan el uso de bioinsumos, particularmente la aplicación de biofertilizantes, y se realizarán en distintas entidades del país y en diferentes cultivos. Las investigaciones las efectuará el INIFAP con la participación de seis empresas productoras de bioinsumos.

Al presentar resultados de evaluaciones hechas en el CIMMYT con el programa Masagro y la aplicación de biofertilizantes y prácticas de cultivo, como labranza de conservación, Bram anotó que con el uso de tecnologías y buenas prácticas sustentables México puede ser autosuficiente en granos, en maíz, trigo, arroz y frijol.

Refirió que, por ejemplo, en Chiapas con el uso de biofertilizantes en el cultivo de maíz de temporal el rendimiento por hectárea aumentó más una tonelada, respecto a las dos toneladas que se producían; en Sonora, fue de 1.5 toneladas por hectárea más, en riego, de las cinco toneladas que se cosechaban.

Insistió en que se debe reducir la brecha productiva entre los productores del norte y los del sureste mexicano, y reiteró que si México quiere ser autosuficiente tiene que pensar en alianzas público-privadas

Al respecto, Raúl Gerardo Obando Rodríguez, coordinador de Investigación, Innovación y Vinculación del INIFAP, destacó que los proyectos referidos son resultado de una estrecha vinculación entre gobierno, empresas de biofertilizantes, agricultores e INIFAP.

“Estas alianzas permiten tener una visión común de necesidades de investigación y sumar fortalezas público-privadas”.

Añadió que hoy sólo 1% de los microorganismos del suelo se han estudiado y que el restante 99% no, por lo cual es un campo de oportunidad para diseñar proyectos de investigación para estudiar la biodiversidad de microorganismos en los suelos e identificar los mejores.

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